El sustituto del Subaru XV ya está a la venta en el mercado español desde 32.000 euros con nuevo nombre y etiqueta ECO asociada a la fiable mecánica bóxer con sistema de tracción total que lo convierte en un modelo muy interesante dentro y fuera del asfalto, donde muestra unas cualidades que dejan en ridículo a los SUV de su segmento.

 

A pesar de que se trata del modelo de acceso a la gama Subaru, conserva todos los elementos que caracterizan a la marca japonesa, un referente en comportamiento dinámico en todos los terrenos. La marca acumula ya cifras respetables en cuanto a vehículos con sistema de tracción total permanente (AWD) comercializados -21 millones desde 1972- y también en motores bóxer vendidos -22,5 millones desde 1996-, que son las claves del buen comportamiento dinámico al bajar el centro de gravedad del coche.

 

Y estos ingredientes están presentes en el nuevo Subaru Crosstrek, nacido en 2012 con el nombre de XV para el continente europeo, y del que ya se han vendido 2,2 millones de unidades desde esa fecha -117.000 en el Viejo Continente-. La segunda generación llegó en 2017, y ahora se renueva en profundidad, manteniendo todos sus atributos y con una única mecánica gasolina que obtiene la etiqueta ECO por el sistema de hibridación ligera que incorpora.

 

Pertenece al segmento de los SUV compactos, con una longitud de 4,49 metros, 1,80 de ancho, 1,60 de alto y una distancia entre ejes de 2,67 metros. Frente a los modelos de este segmento, destaca por las buenas cotas que presenta su carrocería a la hora de afrontar obstáculos, como un ángulo de ataque de 19,3º, ángulo ventral de 20,8º, ángulo de salida de 31,1º y una altura libre al suelo de 220 milímetros.

 

Es capaz de superar pendientes elevadas, transitar por zonas de piedras o barro sin detenerse y meterse en caminos en mal estado donde la mecánica está a salvo. Incluso con los neumáticos convencionales que monta, sorprende por la capacidad de tracción que tiene, tal como hemos comprobado en una ruta offroad. Para ello cuenta con el sistema X-Mode, en el que se pueden seleccionar a través de la pantalla táctil tres posiciones –Normal, Snow/Dirt o Deep Snow/Mud-, que además viene equipado con nuevas funciones como la posibilidad de usarlo marcha atrás y Standby, contando además con control de descenso para pendientes pronunciadas.

 

Tiene pocos rivales, porque los que más se acercan son el Suzuki S-Cross, ligeramente más pequeño (4,30 metros) frente a los 4,49 del Subaru Crosstrek y un precio ligeramente inferior con un motor de 129 CV y etiqueta ECO, el Skoda Karoq, en un rango de precios superior porque la tracción 4x4 solo está disponible en los modelos más potentes (TDI 150 y TSI 190), o el Seat Ateca, con motor TDI de 150 CV y tracción 4x4. El resto de competidores no tienen cotas para ser un auténtico todoterreno, ni tampoco sistema de tracción total.

 

La base mecánica del Crosstrek sigue siendo el excelente motor e-boxer Hybrid gasolina de cuatro cilindros horizontalmente opuestos que tiene una cilindrada de 1.995 cc y una potencia de 136 CV (100 kW) a 5.600 rpm y un par de 182 Nm a 4.000 rpm. Asociado al propulsor principal va un motor eléctrico de 16,7 CV y 66 Nm de par máximo que es capaz de mover el coche en momentos puntuales –hasta 40 km/h- gracias a una batería de iones de litio que tiene una capacidad de 0,6 kW situada bajo el piso del maletero, restando algo de capacidad de carga e impidiendo llevar rueda de repuesto.

 

La conexión entre el motor y las ruedas se realiza mediante una transmisión automática Lineartronic con convertidor de par mediante un variador continuo. Es la parte de la mecánica que no nos termina de convencer porque su funcionamiento no está a la altura de un coche que tiene en su ADN vocación deportiva. Al acelerar a fondo parece que patina y el sonido que produce no es agradable, aunque resulta efectiva y cómoda durante la conducción.

 

El consumo medio homologado WLTP es de 7,7 litros, que se obtiene realizando una conducción suave por carretera, sin grandes desniveles. Cuando afrontamos recorridos fuera del asfalto o por carreteras de montaña, la cifra se eleva ligeramente, siendo cifras asumibles, porque el sistema híbrido es una gran ayuda.

 

Además del nuevo nombre, el Crosstrek estrena un frontal en el que destaca la parrilla con forma de malla, cruzada por una barra horizontal en la que va el logo de Subaru, modernos faros LED, capó más elevado y guardabarros ensanchados, enfatizando sus formas angulosas. Los retrovisores exteriores son más delgados y mantiene tanto el cristal lateral con forma inclinada como las barras en el techo. La parte trasera se inclina a la altura del portón para dar un toque más deportivo, y las luces LED posteriores con forma de C marcan la personalidad.

 

Las cotas apenas cambian respecto al XV, tan solo se incrementa la longitud 10 milímetros y 5 la altura. En el interior encontramos un ambiente que recuerda al Outback, con una pantalla táctil vertical de 11,6 pulgadas para manejar todas las funciones de entretenimiento y botones físicos para las funciones habituales del climatizador y otras en las que el conductor no debe apartar mucho tiempo la vista de la carretera. La conexión con Apple CarPlay y Android Auto es ahora sin cable, contando en el habitáculo con bastantes huecos para pequeños objetos y un maletero algo justo de capacidad con los cinco asientos, pero que puede ampliarse abatiendo las plazas traseras.

 

En marcha se nota más aplomo al haberse incrementado un 10% la rigidez torsional y también se ha reducido un 50% la sonoridad del interior. Además, lleva los asientos anclados al chasis, lo que significa menor balanceo de la carrocería, tanto en condiciones normales (15%) como en carreteras bacheadas (44%).

 

Y en materia de seguridad, seguirá los pasos del anterior XV, que ya logró 5 estrellas en las pruebas de EuroNCAP, con la calificación de Best in Class en 2017. Incorpora el sistema EyeSight que añade una tercera cámara frontal para controlar todo lo que sucede alrededor, añadiendo nuevas funciones como el control de frenada de emergencia en intersecciones, función de permanencia en el carril –incluso sin línea pintada en la carretera-, control de la dirección en caso de emergencia y limitador de velocidad inteligente.

 

Para facilitar la adquisición del Crosstrek a clientes particulares, en Subaru ofrecen hasta cuatro fórmulas: la clásica compra, desde 32.000 euros; compra financiada, desde 29.500 euros; Multiopción, por una cuota de 220€/mes durante 48 meses, una entrada de 9.500 euros y 10.000 km/año; y renting, por una cuota de 569€/mes (sin IVA) durante 48 meses, con 10.000 km/año.

 

Ya está a la venta con tres niveles de acabado y 10 colores de carrocería, tres de ellos nuevos en Crosstrek. Estos son los precios con descuentos promocionales incluidos:

Subaru Crosstrek Active: desde 32.000 euros

Subaru Crosstrek Feel: desde 34.000 euros

Subaru Crostrek Touring: desde 37.000 euros

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