Resultaba paradójico que en el SUV más vendido del mercado la oferta mecánica estuviera tan limitada en cuestión de potencias, con una única opción en gasolina, el 1.6 DIG-T de 115 CV, y dos diésel dCi de 110 y 130 CV. En Nissan han reaccionado a tiempo y desde hace unos meses ya se vende el Qashqai con el motor 1.6 DIG-T de 163 CV, que se convierte en el más potente de la gama, una mecánica que resulta interesante como alternativa al diésel por la buena respuesta de funcionamiento y un consumo razonable.
A la venta desde 22.750 en cuatro niveles de acabado –Visia, Acenta, 360 y Tekna Premium, de momento el Nissan Qashqai 1.6 DIG-T sólo se puede solicitar con caja de cambios manual de seis velocidades y con tracción 4x2, un razonamiento bastante lógico si tenemos en cuenta que la gran mayoría de los clientes de este tipo de coches lo usan principalmente en recorridos urbanos y algunos desplazamientos largos, y, salvo alguna excepción, siempre por asfalto, a pesar de su apariencia de todoterreno.
En Nissan definen al Qashqai como el crossover original, y aunque es una afirmación que se puede discutir, lo cierto es que ha revolucionado el mercado y ha popularizado este concepto, hasta el punto de ponerlo de moda en la puerta de los colegios. La mayoría de los fabricantes han seguido su estela, tratando de alcanzar el éxito que tiene como líder de ventas en muchos mercados europeos, pero nadie ha dado con la fórmula.
El principal rival del Qashqai va a estar en su misma casa con la llegada del Renault Kadjar que tuvimos ocasión de probar hace unos días en una ligera toma de contacto, además de una gran cantidad de competidores que no paran de llegar. Frente a ellos, el modelo japonés ofrece un equilibrado diseño, gran habitabilidad en una carrocería compacta -4,37 metros de longitud con un maletero de 439 litros de capacidad- y una gran cantidad de dispositivos tecnológicos a precios razonables, de manera que se convierte en uno de los SUV del segmento C más seguros. Y al argumento de una magnífica habitabilidad para su tamaño hay que añadir el buen comportamiento que tiene en carretera, cada vez más similar al de una berlina.
El nuevo motor 1.6 DIG-T tiene una potencia de 163 CV a 5.600 rpm y un par de 240 Nm entre 2.000 y 4.000 rpm, un amplio margen de utilización que permite rodar de forma desahogada y jugar con la caja de cambios manual de seis velocidades si se quiere experimentar con una conducción un tanto más alegre. Viene equipado de serie con el sistema Start/Stop para lograr un consumo medio homologado de 5,8 litros y cumple la normativa de emisiones Euro6 con 134 g/km de CO2, unas cifras muy interesantes para tratarse de uno motor con esta potencia. Y de prestaciones no se queda corto, porque alcanza una velocidad máxima de 200 km/h y es capaz de acelerar de 0 a 100 en 9,1 segundos. No es un cohete, pero responde a las necesidades de un público que no necesita un motor diésel o no le gustan este tipo de mecánicas.
Al iniciar la marcha con este motor apreciamos una ausencia total de ruidos y vibraciones, una gran ventaja frente a los diésel que siguen siendo más ruidosos y ásperos de conducir. Acelera con suavidad y cuando se detiene en un semáforo entra de forma automática el sistema Start/Stop, que reinicia la marcha al pisar el pedal del embrague sin que el conductor perciba nada extraño. Y en materia de consumo, no es difícil acercarse a la cifra homologada por el fabricante, que en nuestro caso ha sido de 6,6 litros durante la prueba por autovías y algo de recorrido urbano en más de 500 kilómetros.
Una de las apuestas de Nissan en toda su gama es la democratización de la tecnología, de manera que se ofrecen soluciones innovadoras a precios razonables en toda la gama de vehículos, con el Qashqai como banco de pruebas. En el caso del acabado 360 (26.400 euros), que ya viene con el equipamiento tecnológico –escudo de protección, cámara de visión 360, cámara de visión para maniobras marcha atrás, sistema Nissan Connect con manos libres por Bluetooth, llave inteligente y sistema de arranque por botón- es la versión más recomendada para quien desea estar siempre conectado y viajar seguro.
Con esta potente motorización de gasolina el Qashqai se comercializa en cuatro niveles de acabado desde 22.750 a 29.500 euros, en todos los casos con sistema de tracción delantera (4x2) y caja de cambio manual de seis velocidades. Si elegimos una tonalidad de carrocería metalizada habrá que abonar 470 euros y si se trata del color Blanco Sólido el incremento de precio es de 203 euros. El Renault Kadjar con el motor 1.2 TCe de 130 CV en el acabado Zen que ese el más completo sale por 23.300 euros, una diferencia sustancial frente a los 29.500 euros del Qashqai 1.6 DIG-T que viene con mayor equipamiento y 33 CV más.
José A. Pradoswww.vidapremium.com 
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