La movilidad en las grandes ciudades ha cambiado sustancialmente en los últimos años y estamos ante una evolución en la forma de concebir el transporte, con alternativas más limpias y menos ruidosas para moverse en el entorno urbano. La moto eléctrica ya es una realidad en BMW Motorrad, que la introdujo en 2012, y que ahora ofrece una apuesta más fuerte con el renovado C evolution, que se también se puede conducir con el carnet A1.
 
Disponible en dos versiones –con 100 y 160 kilómetros de autonomía-, el BMW C evolution utiliza unas baterías cuyas celdas tienen una capacidad de 94 Ah (antes 60 Ah), las mismas que el BMW i3, ampliando de forma significativa la autonomía, lo que supone un margen más amplio de utilización en desplazamientos sin emisiones.
 
La versión Long Range tiene una entrega continua de potencia de 26 CV (19 kW), ofreciendo 11 CV más que el modelo anterior, con una autonomía que puede llegar a los 160 kilómetros y una velocidad máxima de 129 km/h, limitada electrónicamente. La versión europea que se puede conducir con el carnet A1 rebaja la potencia hasta los 15 CV y su autonomía es de 100 kilómetros, con una velocidad punta de 120 km/h.
 
Los dos modelos tienen prestaciones suficientes para poder moverse con facilidad en desplazamientos urbanos y también por autovías, incluso con pasajero, con la ventaja de que el motor eléctrico tiene un gran par a bajas revoluciones y la entrega del mismo se produce de forma instantánea. La conducción es similar a un scooter convencional, con la diferencia de que al dejar de acelerar entra en acción el ‘freno motor’, utilizando esa energía para recargar las baterías, aumentando la autonomía entre un 10 y un 20 por ciento, dependiendo del estilo de conducción.
 
El nuevo C evolution incluye el sistema Torque Control Assist (TCA), un asistente de control de par que actúa de forma similar al Control Automático de Tracción de las motos BMW con motor de combustión, limitando el par motor en relación con el deslizamiento de la rueda trasera. La electrónica se encarga de monitorizar las revoluciones para evitar que la moto patine, especialmente en las salidas con superficie resbaladiza, y también previene el bloqueo en una recuperación intensa.
 
El conductor puede elegir entre cuatro modos distintos –Road, Eco Pro, Sail o Dynamic- en los que se da prioridad a las prestaciones o al ahorro de energía, y la batería se carga con un cargador integrado, bien en una toma doméstica de 220 voltios o en una estación de carga rápida. Otras novedades importantes son el cable de carga, que tiene un menor diámetro, y nuevos accesorios para hacer la vida más cómoda en los desplazamientos, como por ejemplo una base para el Smarphone.
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