El nombre de Mustang y su icono del pony cabalgando a toda velocidad han pasado a la historia del automovilismo, un vehículo que nació en abril de 1964 y se ha convertido en una leyenda a lo largo de seis generaciones. Y para dar el salto hacia la electrificación, Ford ha rescatado este icónico nombre para su primer vehículo de serie 100% libre de emisiones contaminantes, simbolizando el comienzo de una era muy prometedora si los coches eléctricos pueden ser así de divertidos y atractivos a la vista.
 
Hace unos meses tuvimos ocasión de ver el Mustang Mach-E en directo y conocer detalles de uno de los vehículos eléctricos más interesantes que llegan este año al mercado, además de comprobar en el asiento del copiloto la capacidad de aceleración en un circuito cerrado al tráfico, y unas semanas antes de su comercialización lo hemos podido conducir durante una mañana por carreteras de todo tipo para sacar conclusiones muy positivas.
 
Partiendo de una plataforma completamente nueva específica para vehículos eléctricos, Ford ha creado un producto realmente atractivo y eficiente sobre el asfalto. De líneas elegantes y deportivas, mide 4,71 metros de longitud, 1,88 metros de ancho y 1,59 de alto, heredando algunos detalles estéticos del mítico Mustang que se adivinan en la silueta SUV, el frontal alargado y los grupos ópticos traseros. La idea ha sido plasmar en un vehículo ‘cero emisiones’ todos los atributos que el Mustang acumula durante más de medio siglo de historia, como la sensación de libertad al volante y una conducción emocional si el cliente así lo desea.
 
El maletero tiene una capacidad de 402 litros hasta la bandeja, pudiendo ampliarse hasta 1.420 litros si prescindimos de los asientos traseros, quedando un espacio diáfano y con la posibilidad de introducir objetos grandes a través del portón. En el capó delantero lleva un espacio de almacenamiento adicional que aprovecha la ausencia del motor en esa zona, un compartimento impermeabilizado de 81 litros donde se pueden llevar objetos sucios como botas de montaña o esquí, contando además con un desagüe en la parte inferior.
 
En un formato SUV compacto y con un aire de coupé, el se reconoce por la parrilla cerrada –no necesita refrigeración en el motor- con el logo del Mustang en el centro. Con la llegada del Mustang Mach-E esta primavera, la oferta de vehículos eléctricos se plantea muy interesante en un segmento con gran demanda. En el mercado se las tendrá que ver con modelos como el Volkswagen ID.4, el Tesla Model Y –mucho más caro, desde 64.000 euros-, Skoda Enyak iV o el Mercedes EQC, ya en el segmento Premium desde 78.000 euros.
 
A la original silueta SUV de corte deportivo gracias a una acentuada caída del techo que le da un aspecto coupé, hay que añadir un interior muy tecnológico en el que hay una fuerte apuesta por la digitalización. La pantalla de 15” en formato vertical es el centro del vehículo, contando con un botón redondo para el volumen del audio, y varias teclas de acceso directo a las principales funciones. Es intuitivo sencillo de manejar, pero requiere cierto tiempo para acostumbrarse, simplemente porque es diferente. La calidad de visualización es buena, y se puede elegir los datos que queremos ver de forma preferente (navegador, audio, teléfono). Desde aquí también se eligen los modos de conducción –un tanto escondidos- y los ajustes del vehículo. Además, hay otra pantalla de 12,5 pulgadas detrás del volante con la información básica: carga de la batería, autonomía, indicaciones del navegador, asistentes de conducción y marcha engranada.
 
En el túnel central está el mando circular del cambio de marchas con sus distintas posiciones (P, D, R y N), y en el centro un botón que pone ‘L’, una posición que favorece la recuperación de energía en frenadas y retenciones. También se puede seleccionar en la tablet central el modo de conducción ‘one pedal’, que evita en muchas ocasiones pisar el pedal del freno, ya que al levantar el pie retiene el vehículo y aprovecha esa energía para cargar las baterías.
 
La conducción es diferente a lo habitual en un vehículo de combustión, sorprendiendo por el silencio con el que se mueve y la gran capacidad de aceleración que tiene el vehículo. En nuestra toma de contacto hemos podido conducir durante tres horas la versión más potente que se comercializa en estos momentos, el Mach-E AWD de 351 CV con batería de rango extendido, que tiene un precio de 64.902 euros y una autonomía en ciclo WLTP de 540 CV.
 
Es un coche rápido –acelera de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos- y muy ágil en curvas gracias a que las baterías se encuentran en una posición baja, sin que el peso (2.218 kilos) sea un inconveniente a la hora de negociar curvas cerradas, un terreno en el que la tracción total es de gran ayuda. El consumo medio homologado de 18,7 kWh según la normativa WLTP se puede alcanzar si circulamos con calma y en recorridos mayoritariamente urbanos. Durante nuestra prueba, por carreteras y autovías de los alrededores de Madrid a velocidades legales fue de 20 kWh, que supone una autonomía cercana a los 400 kilómetros.
 
Para recargar este coche es conveniente tener en casa un Walkbox de 11 kWh, que durante la noche recupera al completo la capacidad de la batería grande, de 99 kW. Está preparado para utilizar cargadores rápidos de hasta 150 kW, que en tan solo 10 minutos permiten recorrer 120 kilómetros. Además, Ford está integrada en la red de carga rápida IONITY, ofreciendo a los propietarios del Mach-E un año de acceso gratuito y precios de recarga subvencionados (0,39€/kW).
 
Los precios del Mustang Mach-E parten de 48.472 euros en la versión de acceso con tracción trasera, motor de 269 CV y batería estándar de 76 kW, hasta los 64.902 euros de la versión más completa de la gama, con motor de 351 CV, batería de rango extendido de 99 kWh y sistema de tracción total. Acogiéndose al Plan MOVES, la versión de acceso podría quedar en 42.000 euros, un precio muy competitivo. El equipamiento opcional se agrupa en dos paquetes tecnológicos –entre 1.800 y 4.000 euros-, y las pinturas metalizadas, que tienen un precio entre 900 y 1.300 euros. Se fabrica en una planta de Ford en México, y las primeras unidades llegarán al mercado europeo en el mes de mayo.
 
Más adelante llegará el Mustang Mach-E más potente, que recibe la denominación Mach-E GT, que con una potencia de 487 CV y 860 Nm de par es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos.
 
PRECIOS  
MACH-E RWD 269 CV RANGO ESTANDAR 48.472 EUROS
MACH-E RWD 294 CV RANGO EXTENDIDO 56.277 EUROS
MACH-E AWD 269 CV RANGO ESTANDAR 55.772 EUROS
MACH-E AWD 351 CV RANGO EXTENDIDO 64.902 EUROS
 
José A. Pradoswww.vidapremium.com
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