En enero de 1932, Citroën presenta en el Salón de París su serie ‘Rosalie’. Ese nombre hace referencia a los tres modelos que presentó al mundo: el Citroën 8CV, 10CV y 15CV. Se bautizaron de esta manera entre el público, debido a las pruebas de resistencia en los que se vieron envueltos. Y de estos tres modelos, uno pasaría a la historia como un coche récord. El Citroën 8CV, el ‘Petite Rosalie’, establecería un récord mundial al recorrer 300.000 km durante 134 días sin detenerse.
El Citroën 8CV (1400 cc) y el 10CV (1800 cc), con bloques de cuatro cilindros, reemplazan al C4, mientras que el 15CV (2700 cc), con su motor de seis cilindros, sucede al C6. Estos modelos equipan ya el motor flotante que introdujeron previamente los C4 G y C6 G, una innovación que André Citroën concibe y que consiste en filtrar las vibraciones interponiendo, entre la mecánica y el chasis, bloques elásticos de caucho.
A principios del siglo XX, la industria automovilística todavía tenía un largo camino por delante en campos como la fiabilidad y durabilidad. Yacco fue una de las primeras marcas de lubricantes en ofrecer aceites con aditivos. Ante el desconocimiento generalizado por el gran público de esta clase de productos, la empresa organizaba distintos tipos de demostraciones en vivo.
De esta manera, fue como esta serie de modelos se conoció como ‘Rosalie’ ya que cada vehículo que participaba en un evento de estas características recibía el sobrenombre de Rosalie y un número para identificarlo. El Citroën 8CV fue el ‘Rosalie IV’ o, debido al tamaño de su motor, el ‘PetiteRosalie’.
Así es como el Citroën 8CV protagonizó una de las grandes historias automovilísticas de la primera mitad del siglo XX. El 15 de marzo de 1933, este ‘Rosalie’ exactamente igual al de serie salvo mínimas modificaciones, toma la salida en el autódromo de Montlhéry. Un equipo formado por seis pilotos se turnan en tandas de cinco horas y, hasta el momento de finalizar el reto, viven por y para conducir el ‘Petite Rosalie’.
Aunque el objetivo inicial era superar la barrera de los 25.000 kilómetros, el estado que mostraba el vehículo animó a intentar una gesta mayor y así fue como, 133 días después y bajo todo tipo de condiciones meteorológicas, el ‘Petite Rosalie’ bate los 300.000 kilómetros y el récord se establece en esa cifra. Consciente de la magnitud de la hazaña, André Citroën ofrece tres millones de francos a quien logre superarlo. Sin embargo, nadie acepta la invitación.
La de la gama ‘Rosalie’ es una historia de superación. Sólo el ‘Petite Rosalie’ logró, a lo largo de su vida, 296 récords, entre ellos 133 internacionales de duración (de 2 a 133 días), 57 internacionales de distancia (desde 4.000 a 300.000 km), 78 mundiales (de 55 a 133 días) y 28 récords mundiales de distancia (desde 140.000 a 300.000 km).
La serie ‘Rosalie’ no sólo fue una gama récord. Además, supuso el paso previo a uno de los modelos míticos de la historia de Citroën. Para superar el éxito comercial de estos modelos, André Citroën quería lograr un modelo innovador y, para ello, contrató a André Lefebvre y a Flaminio Bertoni y el resultado de su trabajo sería el Citroën Traction Avant, uno de los grandes iconos de la marca. 
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