El renovado SUV sueco, con motores electrificados de 250 hasta 455 CV y tracción total, ofrece versiones con etiqueta ECO y 0 emisiones. Mantiene sus 4,71 metros de longitud y estrena pantalla central de 11,2 pulgadas, más rápida y con sistema Google integrado.
El modelo más vendido de la marca sueca –con más de 2,7 millones de unidades desde su lanzamiento en 2008, superando al Volvo 240-, inicia la comercialización de la versión actualizada con una oferta mecánica electrificada que lleva etiqueta ECO o 0 emisiones y un precio de partida muy interesante para la versión básica hasta final de año: 43.600 euros si lo financiamos o desde 48.400 euros sin financiación.

El Volvo XC60 es un SUV de 4,71 metros de longitud que compite en el segmento Premium con modelos como el Mercedes GLC, DS 7, Mazda CX-60 o BMW X3. Es un pilar importante en las ventas de la marca, construido sobre la plataforma SPA que también emplea el nuevo Volvo XC90, y las versiones híbridas enchufables han logrado conquistar al público europeo, pues fueron las más vendidas en el Viejo Continente en 2024.

No es un modelo nuevo, sino una actualización importante del XC60 que lleva en el mercado desde 2017, aunque con los cambios introducidos bien podría ser una nueva generación. Para adaptarse a los tiempos actuales y satisfacer la demanda del mercado europeo, Volvo ha electrificado los tres motores del XC60, de modo que cuentan con etiqueta ECO en las versiones de acceso y 0 emisiones en los híbridos enchufables.

Por dimensiones y espacio interior es el vehículo familiar perfecto, ideal para realizar viajes de forma confortable y segura gracias al sistema de tracción total que permite circular por terrenos resbaladizos, incluso por pistas sin gran dificultad. A esto hay que añadir una buena insonorización que elimina los ruidos propios de la rodadura, para desplazarse en completo silencio, como si fuéramos en una berlina de lujo, pero con algo más de altura.

La renovación incluye algunos cambios en el exterior que aportan una estética más actual, empezando por la parrilla frontal que es similar a la del XC90, al igual que el icónico distintivo Iron Mark de Volvo Cars, sumando nuevas opciones de llantas de aleación de 18 a 22”, ocho colores de carrocería, de los que tres son completamente nuevos –Mulberry Red, Forest Lake y Aurora Silver- y nuevos pilotos traseros oscurecidos.

Los cambios también afectan al interior del Volvo XC60, que ahora cuenta con una pantalla flotante más grande, de 11,2 pulgadas, en posición vertical, donde se aloja el sistema de entretenimiento con tecnología Android Automotive, ofreciendo un mayor rendimiento y un manejo más cómodo, con la navegación basada en Google. El resultado es mayor rapidez, una mayor definición de los gráficos –diez veces superior- gracias a la mayor densidad de píxeles y un buen rendimiento gracias a la última generación de Snapdragon.

Elegante y bien pensado, el interior ha ganado en calidad percibida con un diseño limpio, materiales de gran calidad y buenos acabados, lo esperado en un vehículo Premium. Además de incluir la bandera sueca en algunos detalles como reivindicación de su origen, ofrece un total de ocho combinaciones de interior, con maderas auténticas, cuero en distintas tonalidades y elementos diferenciadores como el techo panorámico o el sistema de sonido Bower & Wilkins con 19 altavoces y una potencia de 1.600 vatios.

El modelo de acceso es el B5 con mecánica mild hybrid de 250 CV que ofrece unas prestaciones muy razonables y un consumo de combustible bastante ajustado para las características del coche. Durante la prueba la media fue de 8 litros, principalmente en autovía, muy cercanos a los 7,5 litros homologados por el fabricante. Acelera de forma correcta y tiene suficiente potencia para viajar cargado.

También hemos podido probar una de las mecánicas con tecnología híbrida enchufable (PHEV), el T6 con motor de 350 CV y una batería de 18,8 kWh con la que ofrece una autonomía de unos 80 kilómetros en modo 100% eléctrico, aunque la realidad se traduce en algunos kilómetros menos. El consumo cuando se agota la batería no es muy elevado, comportándose como un híbrido.

El modelo estrella de la gama es el T8 AWD Polestar Engineered, que con 455 CV tiene un enfoque más deportivo, tanto en prestaciones –de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos- como en algunos detalles: llantas de 21” de cinco radios y pinzas de freno en color amarillo con el sello Polestar.

En cuanto a seguridad, el Volvo XC60 incorpora los sistemas más avanzados en un paquete de asistentes a la conducción que incluye el City Safe con frenada de emergencia que detecta peatones y ciclistas, asistente de punto muerto (BLIS), atención del conductor monitorizado, cámara de visión 360º, asistente inteligente de velocidad, control de crucero adaptativo (ACC) y Pilot Assit.
| XC60 B5 Essential |
56.850€ |
| XC60 B5 Core |
58.354€ |
| XC60 B5 Plus |
63.584€ |
| XC60 B5 Ultra |
70.317€ |
| XC60 T6 Core |
66.450€ |
| XC60 T6 Plus |
70.988€ |
| XC60 T6 Ultra |
76.433€ |
| XC60 T8 Polestar Engineered |
87.450€ |