Una exclusiva máquina de pista concebida en Francia, limitada a 150 unidades y equipada con un motor V-twin de 997 cc y 130 CV, chasis de aluminio CNC con fibra de carbono forjado, horquilla Fior y detalles relojeros que reflejan precisión e innovación.
En una sorprendente colaboración que rompe esquemas, Richard Mille y Brough Superior presentan una motocicleta artesanal que encarna lo mejor de dos universos de lujo y precisión: la excelencia relojera y la ingeniería motociclista de vanguardia, uniendo diseño, rendimiento y emoción en una sola máquina. La atención al detalle es incomparable, desde sus curvas que transmiten sensualidad hasta su fabricación a mano en Francia, en una serie limitada que enfatiza su exclusividad y carácter radicalmente innovador.

Brough Superior, fundada en 1919 por George Brough, es una leyenda en el mundo de las dos ruedas, bautizada como “el Rolls-Royce de las motocicletas” desde sus inicios en Nottingham, elegida incluso por Lawrence de Arabia como su motocicleta predilecta. Su resurgimiento en 2013, bajo la dirección de Thierry Henriette y Albert Castaigne, reavivó su legado gracias a la innovación tecnológica y el espíritu visionario que siempre la caracterizaron.

El resultado de esta alianza es una motocicleta de pista sin concesiones, diseñada para despertar emociones y desafiar los límites del rendimiento. Está inspirada en las míticas Board Trackers, las primeras motos de competición sobre pistas de madera del siglo XX, que priorizaban la ligereza y la velocidad absolutas. Con un marco de aluminio CNC y una cáscara estructural de carbono forjado, esta motocicleta se beneficia de materiales de alta tecnología que brindan rigidez, ligereza y una estética impactante.

El motor es una pieza maestra de ingeniería: un potente V-twin de 997 cc con refrigeración líquida, DOHC y 130 CV, creado con precisión extrema mediante mecanizado CNC de alta gama. Su chasis incorpora una horquilla del tipo Fior con doble triángulo, que mejora la estabilidad en curvas rápidas y contrarresta el hundimiento en frenadas, con partes móviles que evocan los engranajes de un movimiento relojero. Incluso las ruedas diseñadas a medida recuerdan la estructura de un tourbillon, con aros de aleación ligera y cubos atornillados que aportan maniobrabilidad y rigidez.

Disponible en solo 150 unidades, cada moto está ensamblada y probada manualmente en Francia, en tres versiones con acabados sorprendentes: Nocturnal Sapphire, Selene y Pearl of Speed. El tablero de instrumentos también refleja la estética de los relojes Mille, con cuentavueltas y velocímetro esqueletizado, tornillos visibles y acabados mecanizados impecables. Más información en https://www.richardmille.com/es/pagina/rmb01