En pleno San Babila, en el corazón de Milán, se levanta un espacio inmersivo que combina ingeniería de alta precisión, archivo histórico y experiencias de realidad virtual, permitiendo al visitante comprender cómo se miden milésimas decisivas en unos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno.
En el centro de Milán, el deporte se ha convertido en experiencia sensorial. La apertura del OMEGA Pavilion con motivo de Milano Cortina 2026 transforma el cronometraje -habitualmente invisible para el público- en un espectáculo tangible, interactivo y profundamente didáctico que dialoga con la cultura visual contemporánea.

El pabellón, situado estratégicamente en San Babila, funciona como una ventana al laboratorio del tiempo olímpico. No es solo una exposición, sino un recorrido narrativo por 94 años de innovación cronométrica, desde los primeros dispositivos mecánicos hasta los sistemas digitales más avanzados. Imágenes de archivo, fotografías históricas y pies de foto contextualizan una trayectoria en la que la precisión ha sido sinónimo de justicia deportiva.

La inauguración oficial, encabezada por Raynald Aeschlimann (Presidente y CEO), Kirsty Coventry (Presidenta del Comité Olímpico Internacional) y Alain Zobrist (CEO de OMEGA Timing), subrayó el carácter pedagógico del espacio: explicar con claridad cómo se miden los momentos que definen carreras, medallas y relatos deportivos. El pabellón se concibe como un puente entre tecnología y emoción, entre datos y dramatismo competitivo.

En el interior, el recorrido se despliega a través de instalaciones multimedia, películas, testimonios de atletas y estaciones interactivas pensadas tanto para aficionados como para curiosos. Cada sala traduce la complejidad técnica en lenguaje accesible, sin perder rigor. El visitante no observa el cronometraje: lo experimenta.

El punto álgido llega con el bobsleigh olímpico. Sentarse en la réplica y sumergirse en una experiencia de realidad virtual permite sentir la velocidad, la fuerza centrífuga y la tensión de un descenso mientras se explican los sistemas que registran cada fracción de segundo. Es inmersión tecnológica con propósito narrativo.

Igualmente llamativa es la instalación del salto de esquí acrobático. Mediante software de inteligencia artificial, el visitante se convierte -al menos visualmente- en protagonista de una maniobra extrema, generando una imagen diseñada para circular por redes sociales y amplificar la conversación digital en torno a los Juegos.

El patinaje artístico ocupa un espacio propio donde se muestran métricas avanzadas en tiempo real: alturas de salto, tiempos de vuelo, rotaciones y velocidades de aterrizaje. Esta visualización de datos convierte la belleza del movimiento en lectura científica sin restarle poesía al gesto deportivo.

El pabellón también exhibe piezas clave del ecosistema de cronometraje: desde la histórica pistola electrónica de salida hasta la cámara photofinish Scan’O’Vision ULTIMATE, un sistema capaz de capturar y analizar finales de carrera con una resolución y velocidad sin precedentes. Cada dispositivo revela cómo la tecnología respalda la equidad competitiva.
Abierto de 10:00 a 22:00 durante los Juegos (del 6 al 22 de febrero y del 6 al 15 de marzo), con acceso gratuito.