NOMOS Club Sport neomatik Worldtimer

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Inspirados en el placer de viajar sin prisas, los nuevos relojes Roam y Reverie con esfera color champagne llegan en ediciones limitadas de 175 unidades, con calibre automático ultraplano de manufactura de tan solo 4,8 mm de grosor y complicación de hora mundial integrada.

Elegir el camino largo, detenerse a observar el paisaje y entender el tiempo como un aliado, no como una urgencia. Esa filosofía, más cercana a la contemplación que a la velocidad, es la que da forma a los nuevos Club Sport neomatik Worldtimer Roam y Reverie, dos ediciones limitadas con las que NOMOS Glashütte vuelve a demostrar que la relojería puede ser tan funcional como poética.

Pensados para viajeros que disfrutan del trayecto tanto como del destino, ambos modelos reinterpretan la complicación de hora mundial desde una perspectiva elegante y relajada. Sus esferas color champán con acabado sunburst aportan profundidad y calidez, mientras que los detalles cromáticos marcan la personalidad de cada versión. Roam apuesta por acentos en azul, verde y naranja, evocando horizontes abiertos y rutas cambiantes. Reverie, en cambio, combina arena, ocre, burdeos y amarillo para un carácter más introspectivo y versátil.

La legibilidad, clave en un reloj pensado para moverse entre husos horarios, se refuerza con numerales e índices aplicados con Superluminova blanca, integrados en la esfera mediante un elegante rebaje. Todo ello se acompaña de correas de piel Horween Genuine Shell Cordovan, un cuero de grano fino y tacto excepcional que refuerza el carácter premium y atemporal de estas piezas.

En el interior late uno de los grandes argumentos técnicos de la colección: el calibre manufactura DUW 3202. Se trata del tercer movimiento neomatik desarrollado por la firma alemana e integra la función de hora mundial directamente en el tren de engranajes. Gracias a esta arquitectura innovadora, el movimiento alcanza un perfil especialmente estilizado, con solo 4,8 milímetros de grosor, algo poco habitual en relojes con esta complicación.

El rotor, decorado con un globo terráqueo en oro, puede admirarse a través del fondo de cristal de zafiro, un detalle que subraya la vocación viajera del reloj y el cuidado artesanal de NOMOS Glashütte. Todo el conjunto se produce íntegramente en Glashütte, cuna histórica de la relojería alemana desde el siglo XIX.

Limitados a 175 unidades por versión, Roam y Reverie tienen un precio de 3.800 euros. Más información en https://nomos-glashuette.com/

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