Más de doce millones de unidades vendidas respaldan la trayectoria de un modelo que ahora incorpora inteligencia artificial, hasta 100 kilómetros de autonomía eléctrica en sus versiones híbridas enchufables y una experiencia digital inédita dentro de su segmento.
La renovación de una referencia nunca es sencilla, especialmente cuando se trata de un modelo con décadas de historia. El nuevo Mercedes-Benz Clase C afronta ese reto con la actualización técnica más profunda de su trayectoria, reforzando los atributos que lo han convertido en uno de los automóviles premium más deseados del mercado. Más digital, más eficiente y más sofisticado, el modelo da un paso adelante en diseño, conectividad y electrificación.

Su imagen exterior evoluciona con una presencia más contundente. Destacan la nueva parrilla iluminada, los faros con diseño de estrella y unos paragolpes de líneas más esculpidas que enfatizan el carácter deportivo del conjunto. La marca también incorpora nuevos colores de carrocería y versiones AMG Line Plus para quienes buscan una estética aún más dinámica.

En el habitáculo, la experiencia premium adquiere una nueva dimensión. El Clase C integra el sistema operativo MB.OS, capaz de gestionar actualizaciones inalámbricas y personalizar numerosas funciones incluso después de la compra. A ello se suma la última generación del Asistente Virtual MBUX, que incorpora inteligencia artificial de ChatGPT, Microsoft Bing y Google Gemini para mantener conversaciones naturales y ofrecer respuestas contextualizadas.

La calidad percibida también se refuerza con nuevos materiales, opciones decorativas inspiradas en el lujo contemporáneo, iluminación ambiental configurable en 64 colores y un sistema de sonido Burmester 3D Surround con Dolby Atmos, 15 altavoces y 710 vatios de potencia. Todo está pensado para convertir cada trayecto en una experiencia más confortable y personalizada.

En materia de propulsión, la gama apuesta por motores gasolina y diesel electrificados, además de versiones híbridas enchufables con hasta 100 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP. Los sistemas mild hybrid de 48 voltios mejoran la eficiencia y la respuesta, mientras que las variantes PHEV alcanzan hasta 395 CV y 650 Nm de par, permitiendo cubrir la mayoría de los desplazamientos diarios en modo totalmente eléctrico.

La conducción también evoluciona gracias a tecnologías como la dirección en el eje trasero, la navegación con realidad aumentada basada en Google Maps y los sistemas MB.DRIVE de última generación. El resultado es una berlina que combina tradición y vanguardia, manteniendo intacta la esencia que la ha convertido en un icono del segmento premium durante más de cuatro décadas.