Desarrollado entre Europa y Japón, este SUV eléctrico de 258 CV apuesta por una silueta más deportiva, retrovisores digitales y una cuidada aerodinámica integrada para reinterpretar uno de los lenguajes de diseño más reconocibles de la industria del automóvil.
La electrificación está impulsando una profunda transformación en el diseño automovilístico, y el Mazda CX-6e es uno de los ejemplos más representativos de esta nueva etapa. El SUV 100 % eléctrico inaugura una evolución del lenguaje Kodo, la filosofía estética de la marca japonesa conocida como ‘Alma del Movimiento’, adaptándola a las exigencias de una nueva generación de vehículos.

Desarrollado en Europa en estrecha colaboración con el equipo de diseño de Japón, el CX-6e nace con una misión clara: ofrecer una imagen más avanzada y tecnológica sin perder la identidad que ha convertido a Mazda en una referencia dentro del diseño automovilístico. El resultado es una propuesta visual que combina sofisticación, deportividad y una fuerte carga emocional.

Uno de los rasgos más llamativos del modelo es su silueta estilizada, diseñada para transmitir movimiento incluso cuando el vehículo permanece detenido. A ello contribuyen elementos como el pilar D flotante, unas superficies cuidadosamente esculpidas y unas proporciones especialmente trabajadas para aportar una presencia más dinámica sobre el asfalto.

La búsqueda de una estética más limpia y eficiente también ha influido en aspectos clave de su desarrollo. La aerodinámica integrada desde el inicio del proyecto ha permitido incorporar soluciones que mejoran tanto la eficiencia como la imagen del vehículo. Entre ellas destacan las entradas de aire frontales optimizadas y los retrovisores digitales, que reducen la resistencia al viento y aportan una apariencia futurista.

El proceso creativo fue fruto de una intensa colaboración internacional. Diseñadores europeos y japoneses trabajaron conjuntamente mediante sesiones de modelado digital y maquetas de arcilla para perfeccionar cada detalle. Este intercambio constante permitió equilibrar innovación y tradición, respetando la esencia de Mazda mientras se exploraban nuevas formas de expresión.

La influencia de la artesanía japonesa también está presente en cada línea de la carrocería. Inspirado en la filosofía de los maestros Takumi, el proyecto prestó una atención especial a los reflejos, las transiciones y la calidad percibida de cada superficie. El objetivo era crear un vehículo tecnológicamente avanzado, pero también capaz de transmitir autenticidad y calidez.

Otro elemento protagonista son las llantas de hasta 21 pulgadas, desarrolladas específicamente en el Centro Europeo de Investigación y Diseño de Mazda en Oberursel (Alemania). Su diseño refuerza el carácter premium del modelo y contribuye a una identidad visual más moderna y distintiva.

El nuevo Mazda CX-6e llega a los concesionarios europeos en agosto de 2026, con un precio de partida de 46.200 euros, marcando el inicio de una nueva etapa en la evolución estética de los SUV eléctricos. Monta un motor eléctrico de 258 CV en el eje trasero y leva una batería de 78 kWh de capacidad, ofreciendo una autonomía de 484 km WLTP.