Longines HidroConquest: más versátil que nunca

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Una resistencia al agua de hasta 300 metros, movimiento automático L888.5 con espiral de silicio y bisel cerámico definen esta renovada colección que introduce mejoras técnicas clave junto a nuevas esferas y tamaños pensados para responder a las exigencias del usuario contemporáneo.

Entre la precisión técnica y el diseño refinado, surge una nueva interpretación del reloj deportivo contemporáneo. La última evolución de la colección Longines HidroConquest consolida su posición como referencia dentro de la relojería suiza, combinando rendimiento mecánico avanzado con una estética moderna y versátil.

Desde su debut en 2007, esta línea ha destacado por su capacidad de adaptarse a distintos contextos, manteniendo siempre un equilibrio entre funcionalidad robusta y elegancia discreta. Ahora, la nueva generación introduce cambios significativos que refuerzan su identidad sin perder su esencia original.

El rediseño se materializa en cajas de acero inoxidable de 39 mm y 42 mm, pensadas para ofrecer proporciones actuales y mayor comodidad en muñeca. La esfera adopta un lenguaje visual más depurado, con índices aplicados y tratamiento luminiscente que mejora la legibilidad en cualquier condición.

La colección amplía su atractivo con cuatro nuevas opciones de esfera, incluyendo acabados lacados en azul, negro y verde, junto a una variante azul escarchado con efecto rayos de sol. Esta última aporta un juego de luces dinámico que refuerza el carácter técnico y sofisticado del reloj.

Enmarcando estas esferas, destacan cinco variantes de bisel cerámico, desde tonos clásicos hasta colores más vibrantes. El sistema giratorio unidireccional mejora la precisión táctil, mientras que la incorporación de un marcador luminiscente en la posición cero optimiza la visibilidad en entornos de baja luz.

En su interior, el reloj integra el calibre automático L888.5, equipado con espiral de silicio. Este componente no solo mejora la precisión, sino que proporciona una resistencia magnética muy superior a los estándares habituales, un factor clave en el uso cotidiano. La reserva de marcha alcanza hasta 72 horas.

La construcción robusta incluye corona atornillada y hermeticidad de hasta 300 metros, lo que refuerza su perfil como reloj de buceo fiable. El fondo de caja presenta un grabado que conecta con la tradición exploradora, aportando un elemento narrativo al diseño.

En cuanto a ergonomía, la colección introduce pulseras de acero con eslabones en forma de H y sistema de microajuste, además de una novedad destacada: la malla milanesa. Esta opción combina ligereza, transpirabilidad y un ajuste preciso, elevando la experiencia de uso.

Las versiones exclusivas con esfera azul escarchado, disponibles en las boutiques Longines únicamente, añaden un nivel adicional de distinción. El juego de texturas y luz en estas piezas refuerza su identidad náutica, aportando profundidad visual a lo largo del día. Precios 2.200 euros con correa de acero 2.300 euros con correa de acero inoxidable Milanese. Más información en www.longines.com

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