Longines Conquest: elegancia atemporal en clave azul opalino

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Pocos relojes pueden presumir de una indicación de reserva de marcha central tan singular como esta, una solución desarrollada en exclusiva por la manufactura suiza y combinada ahora con una reserva de marcha de hasta 72 horas y una refinada esfera.

La tradición relojera y la innovación vuelven a encontrarse en el Longines Conquest Heritage Central Power Reserve, una pieza que recupera una de las funciones más originales de la firma suiza y la adapta a los gustos actuales. Inspirado en un modelo histórico de 1959, este lanzamiento combina elegancia vintage, precisión mecánica y una estética pensada para trascender modas pasajeras.

La colección Conquest ocupa un lugar privilegiado en la historia de la relojería. Desde su debut en 1954, se convirtió en la primera línea de la marca registrada oficialmente por la Oficina Federal de Propiedad Intelectual de Berna. Aquel hito consolidó una identidad basada en la unión de rendimiento, diseño refinado y espíritu innovador, valores que siguen presentes en esta nueva interpretación.

El rasgo más distintivo del reloj es su exclusiva reserva de marcha central, una complicación poco habitual que aporta personalidad y dinamismo a la esfera. Dos discos giratorios situados en el centro muestran la energía disponible mediante una escala graduada de 64 a 0 horas. El resultado es una lectura intuitiva y visualmente atractiva que transforma una función técnica en un elemento de diseño.

La nueva versión apuesta por una sofisticada esfera azul claro opalino, acompañada de índices plateados aplicados y agujas de inspiración arquitectónica tratadas con Super-LumiNova. El conjunto mantiene el encanto de los relojes clásicos, pero incorpora una presencia más contemporánea gracias a una ejecución especialmente cuidada y equilibrada.

En el apartado mecánico, el protagonismo recae en el calibre automático Longines L896.5, equipado con espiral de silicio para mejorar la precisión, la resistencia a los campos magnéticos y la fiabilidad a largo plazo. Además, ofrece una reserva de marcha de hasta 72 horas, una característica especialmente apreciada por quienes alternan diferentes relojes a lo largo de la semana.

La caja de 38 milímetros de acero inoxidable combina superficies pulidas y satinadas para reforzar su carácter elegante. El cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos, el fondo transparente y una resistencia al agua de hasta 50 metros completan una propuesta que equilibra herencia y funcionalidad.

Disponible con pulsera de acero inoxidable o correa de cuero gris, este modelo demuestra cómo la relojería clásica puede reinterpretarse sin perder autenticidad, manteniendo intacta la personalidad que convirtió al Conquest en una referencia dentro del universo Longines. Precio: 4.250 euros (cuero) y 4.450 euros (acero). Más información en www.longines.com

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