La tracción 4×4 de EBRO supera la dureza del desierto

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Montañas de casi 3.000 metros, pistas de tierra, carreteras secundarias y zonas de dunas en el desierto de Marruecos fueron el escenario de una ruta de más de 1.000 kilómetros en la que el EBRO s900, un SUV de 428 CV híbrido enchufable con tracción total que logró medias de consumo de 6 l/100 km.

La resistencia, la eficiencia y el confort fueron los grandes protagonistas de una experiencia diseñada para llevar al límite las capacidades del EBRO s900 PHEV 4×4. La marca española eligió Marruecos como escenario para su Grand Tour 2026, una exigente travesía de más de 1.000 kilómetros destinada a demostrar el potencial de su SUV híbrido enchufable de siete plazas en condiciones reales de conducción.

Lejos de un recorrido convencional, la ruta combinó puertos de montaña, carreteras secundarias, pistas de tierra, zonas cercanas al desierto y largos enlaces por asfalto. Un entorno ideal para evaluar el comportamiento de un modelo que desarrolla 428 CV de potencia, cuenta con tracción total inteligente y presume de una autonomía total superior a los 1.000 kilómetros.

La primera etapa condujo a los participantes a través del espectacular puerto de Tizi N’Tichka, una de las carreteras de montaña más conocidas del país. Los cambios de altitud, las curvas enlazadas y los largos descensos permitieron comprobar la capacidad del sistema híbrido enchufable para optimizar la energía disponible sin comprometer las prestaciones ni el confort de marcha.

Durante la segunda jornada, el convoy atravesó algunos de los paisajes más icónicos del sur marroquí. Las inmediaciones de las dunas de Erg Lihoudi y diversas pistas pusieron a prueba la eficacia de la tracción 4×4 híbrida, especialmente en superficies de adherencia variable. La gestión electrónica del reparto de par y los diferentes programas de conducción demostraron una gran capacidad de adaptación a cada terreno.

La etapa final elevó aún más la exigencia. Los participantes afrontaron pasos de montaña situados cerca de los 3.000 metros de altitud antes de regresar a Marrakech. A lo largo de todo el recorrido, el SUV mostró una respuesta sólida tanto en ascensos pronunciados como en adelantamientos y cambios de ritmo, gracias a un sistema que combina un motor 1.5 TGDI DHE con tres propulsores eléctricos.

Uno de los aspectos más destacados fue la eficiencia. Equipado con una batería de 34,46 kWh y un depósito de combustible de 70 litros, el modelo declara hasta 140 kilómetros de autonomía eléctrica. Durante la prueba, la recarga diaria permitió aprovechar al máximo el funcionamiento en modo eléctrico, mientras que los consumos se mantuvieron en torno a los 6 l/100 km, una cifra especialmente competitiva para un SUV de siete plazas y tracción total.

La versatilidad también quedó patente gracias a sus seis modos de conducción: ECO, Normal, Sport, Snow, Sand y Offroad. Cada uno de ellos adaptó la respuesta del vehículo a las condiciones del terreno, desde carreteras rápidas hasta superficies arenosas o pistas de montaña, reforzando su carácter polivalente.

El viaje confirmó la importancia del confort en un vehículo concebido para recorrer largas distancias. La plataforma T2X, la batalla de 2.800 mm y un habitáculo espacioso contribuyeron a minimizar la fatiga durante jornadas intensas. Los asientos con funciones de masaje, calefacción y ventilación, junto con el sistema de sonido Sony Premium de 14 altavoces, elevaron la experiencia a bordo.

La tecnología completa una propuesta orientada a las familias viajeras y a quienes buscan un SUV capaz de desenvolverse tanto en el día a día como en aventuras de largo recorrido. La carga rápida en corriente continua de hasta 71 kW, la función V2L de alimentación bidireccional, los 26 asistentes a la conducción y los 10 airbags consolidan una oferta que combina electrificación, seguridad y capacidad para explorar nuevos horizontes.

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