Un motor rediseñado de cuatro cilindros con turbina y 209 CV marca la llegada de la bestia más exigente del asfalto. La última reinterpretación del mito sobrealimentado rompe esquemas combinando el sello exótico River Mark con una interfaz inspirada en la aeronáutica.
El segmento de motos de gama alta se prepara para la llegada del buque insignia definitivo de la sobrealimentación. Diseñada bajo la estrecha colaboración de las divisiones aeroespaciales de la firma japonesa, la renovada Kawasaki Ninja H2 aterriza para reinventar el concepto de aceleración extrema en las carreteras modernas.

Pese a mantener un perfil estético fiel a su herencia, el propulsor cambia drásticamente en su interior. Los pistones, la culata, las mariposas y el cigüeñal son piezas completamente nuevas que optimizan el rendimiento para ofrecer la increíble cifra de 209 CV con Ram Air, situando su contundente entrega de par motor a 8.500 rpm.

En la parte ciclo, destaca su condición de ser la pionera de la marca al montar las pinzas de freno Brembo Hypure. Estas piezas ligeras acompañan al refinado chasis multitubular, junto a un escape más compacto que aligera peso e incrementa la respuesta a medio régimen.

Su puesto de mando se transforma con instrumentación inspirada en paneles aeronáuticos y un paquete de asistentes electrónicos de vanguardia. La tecnología se completa con la conectividad mediante Kawasaki Rideology y las efectivas suspensiones Öhlins TTX36 firmadas este especialista.

Para los sibaritas del diseño ligero está disponible la variante Ninja H2 CARBON, vestida con fibra de carbono CFRP. Mientras tanto, los puristas del circuito pueden encargar bajo pedido la salvaje Ninja H2R, un monstruo exclusivo de pista que supera la barrera de los 300 CV. Más información en www.kawasaki.es