Entre junio y agosto, el chef malagueño con estrella Michelin recupera platos creados entre 2011 y 2026 en un menú irrepetible que resume quince años de evolución culinaria frente al Puerto de Málaga antes de trasladar su proyecto al histórico Café de París.
Durante quince años, el Mediterráneo ha sido mucho más que un paisaje. Ha sido una fuente constante de inspiración para la cocina de José Carlos García, cuyo restaurante se ha convertido en una referencia gastronómica de Málaga. Ahora, antes de trasladarse a una nueva ubicación, el chef presenta un menú especial que resume toda una trayectoria marcada por la creatividad, el producto local y la conexión con el entorno.

La propuesta estará disponible durante los meses de junio, julio y agosto y nace como un homenaje a una etapa que llega a su fin. Lejos de plantear una simple mudanza, el cocinero ha decidido convertir la despedida de su actual emplazamiento en una experiencia culinaria exclusiva que difícilmente volverá a repetirse. El nuevo proyecto continuará en el histórico Café de París, negocio familiar donde comenzó su carrera profesional.

El menú ‘15 años cocinando frente al mar’ funciona como una auténtica línea del tiempo gastronómica. Cada plato representa un momento significativo en la evolución culinaria del chef, mostrando cómo ha ido transformando su estilo sin perder la esencia de una cocina profundamente vinculada al territorio malagueño y a los sabores del Mediterráneo.

Entre las elaboraciones seleccionadas destacan algunas de las creaciones más recordadas de su trayectoria. El Polvorón de pipas de girasol (2011) y el Parfait salado de hígado (2012) permiten viajar a los primeros años del restaurante, mientras que propuestas más recientes como la Tartaleta de vieira y remolacha (2024) o el Tagliatelle de chipirón con copos de atún y manzana verde (2026) reflejan la evolución constante de su cocina.

La selección también incluye platos que han contribuido a definir la identidad gastronómica del establecimiento. El Ajo blanco con mango y anguila ahumada, presentado en 2017, y la Lubina con gazpachuelo, creada en 2015, muestran la capacidad del chef para reinterpretar recetas tradicionales andaluzas desde una perspectiva contemporánea, elegante y personal.

El protagonismo del producto de proximidad y de temporada sigue siendo una de las señas de identidad del menú. La propuesta pone además en valor el trabajo de productores y artesanos que han acompañado al cocinero durante estos años, consolidando una red de colaboradores que ha resultado fundamental para el desarrollo de su proyecto gastronómico.

Más que una despedida, esta experiencia se presenta como una celebración compartida con la ciudad. Un recorrido por la memoria culinaria de Málaga, por la evolución de un chef y por un espacio que ha visto crecer una de las propuestas gastronómicas más reconocidas de la Costa del Sol. Cada plato rescata una historia, un momento y una etapa que ya forman parte de la trayectoria de la gastronomía malagueña. Más información y reservas en https://www.restaurantejcg.com/