La ofensiva de Geely en España se inicia con este SUV de 4,74 metros que incorpora una sofisticada mecánica híbrida enchufable que entrega 262 CV al combinar un motor gasolina de 1.5 litros y uno eléctrico con baterías de hasta 29,8 kWh con la que puede recorrer 136 km en modo eléctrico.
Hace menos de un mes que la marca china Geely se presentaba de forma oficial en el mercado español y ya hemos tenido ocasión de conducir los dos primeros productos que se comercializan en nuestro país. En este artículo nos vamos a centrar en el que consideramos será el más demandado, el Sterray EM-i, que equipa una tecnología híbrida enchufable con etiqueta 0 emisiones, 136 kilómetros de autonomía con la batería cargada y un precio de partida desde 26.215 euros, muy competitivo. Del Geely E5, que es 100% eléctrico, hablaremos en unos días.

Para poner en contexto a nuestros lectores sobre la importancia de Geely Holding daremos unas breves pinceladas. Esta marca líder global en tecnología y automoción fue fundada en 1986 en Hangzhou, provincia de Zhejiang, y la división automovilística en 1997. Es accionista mayoritario de Volvo Cars, también es el mayor accionista de Mercedes-Benz, y entre su cartera de marcas se encuentran Link & Go, London Taxi, con participación mayoritaria en Lotus, Smart y Aston Martin. En 2025 la producción fue de 4,11 millones de vehículos.

Para introducirse en el mercado español Geely ha elegido dos modelos electrificados, que son los que mejores perspectivas de ventas tienen. Y de ellos, el Starray EM-i, creemos que llega con muy buenos argumentos para hacerse un hueco en su segmento. Es un SUV de 4,74 metros de longitud, equipado con un sistema híbrido enchufable de producción propia que combina un motor de gasolina 1.5 litros de cuatro cilindros que entrega una potencia de 100 CV, un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes de 218 CV y una batería de 18,4 kWh o 29,8 kWh.

La línea exterior del coche es bastante moderna, de trazos limpios y una silueta que ha sido estilizada en el túnel del viento hasta conseguir un coeficiente aerodinámico Cd de 0,288, una referencia en el segmento que llega tras más de 2.000 simulaciones y más de 150 horas de ensayos. El frontal cerrado y un sistema de iluminación con 264 LEDs en las ópticas delanteras y 368 en las traseras marcan la identidad de un coche atractivo, con línea de cintura alta y grandes superficies acristaladas. Ha recibido numerosos premios, entre ellos Red Dot Design Award, el International Design Award, el A’Design Award y el MUSE Design Award.

El interior prioriza la ergonomía mediante el diseño ‘Golden Triangle’ y asientos Taishi que reducen la fatiga. Su ecosistema digital destaca por el sistema Flyme Auto, una pantalla central de 15,4 pulgadas 2.5K y head-up display. Ofrece conectividad 4G, actualizaciones OTA y un equipo de sonido Flyme Sound de 16 altavoces con calidad sobresaliente. Con una distancia entre ejes de 2.755 mm, el habitáculo optimiza el 84,3% de la superficie, garantizando un espacio trasero líder, y el maletero ofrece 528 litros, ampliables a 2.065 litros al abatir los asientos traseros.

El motor de gasolina tiene una eficiencia térmica del 46,5%, mientras que el motor eléctrico es capaz de girar a velocidades de hasta 18.000 rpm, destacando por una eficiencia del 92,5%. Forman parte de un conjunto 11 en 1 que tiene un peso de 79,8 kilos, incluyendo las baterías, reductor, unidades de gestión y puerto de carga, todo de desarrollo propio.

El Geely Starray EM-i equipa baterías LFP Short Blade Battery de 18,4 y 29,8 kWh, sobresaliendo en seguridad tras superar pruebas críticas –temperaturas extremas, punción, golpes, inmersión- y ofrecer 3.500 ciclos de vida. Su autonomía eléctrica WLTP alcanza los 136 km, con un rango total de 1.055 km al sumar los dos sistemas de energía y consumos desde apenas 1,4 l/100 km. Destaca su carga rápida de hasta 60 kW, capaz de completar el 30-80% en solo 16 minutos, un tiempo propio de eléctricos puros. A nivel de prestaciones, este SUV acelera de 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanza los 170 km/h, equilibrando la eficiencia híbrida con una potencia solvente.

El sistema de propulsión se gestiona mediante tres modos específicos. El Modo EV prioriza la conducción eléctrica, manteniendo apagado el motor térmico hasta que la carga de la batería desciende del 25%, momento en que conmuta automáticamente. En el Modo HYBRID, el vehículo alterna o combina ambas fuentes de energía de forma inteligente, optimizando la eficiencia según la situación de conducción. Por último, el Modo POWER activa conjuntamente el motor eléctrico y el de combustión para desatar la máxima potencia y aceleración. Esta versatilidad permite al SUV adaptarse perfectamente tanto a entornos urbanos sostenibles como a trayectos exigentes.

Las sensaciones durante la toma de contacto por carreteras de la provincia de Castellón han sido muy satisfactorias, porque el coche da lo que promete. Es cómodo al volante –la dirección con demasiada asistencia para nuestro gusto-, la batería supera los 100 kilómetros en modo eléctrico con creces, y las prestaciones son suficientes para un uso normal. Si sumamos la autonomía eléctrica más la del motor térmico, podremos recorrer cerca de 1.000 kilómetros. Pesa casi 1,9 toneladas, pero al tener el centro de gravedad bastante bajo, el buen comportamiento dinámico es una de las notas destacadas.

El interior está bastante bien ejecutado, con materiales de calidad muy aparente, asientos cómodos y con todo tipo de reglajes para el conductor –el acompañante no en altura-, y hasta función masaje en el acabado más alto MAX+, que también lleva techo panorámico y llantas de 19”. Lo único que se le puede reprochar es que no hay botones físicos, y esto obliga a hacer un uso continuo de la pantalla, que no beneficia a la seguridad. Además, el equipamiento es muy completo desde el nivel básico, aunque merece la pena dar el salto a las versiones PRO+ y MAX+ por la capacidad de la batería y los extras que añade, como el sistema de sonido Premium.

Puede convertirse en el coche perfecto para una familia por su versatilidad. Tiene un buen espacio interior para cinco pasajeros, un maletero grande, y durante la semana para los trayectos habituales circulará en modo eléctrico, añadiendo la ventaja de que en viajes largos cuenta con una gran autonomía, y la batería se puede recargar durante una pausa para descansar, ayudando más a la eficiencia.

Los precios son otro argumento a su favor. Parte de 33.490 € en el acabado PRO, llegando a los 37.990 € en la versión MAX+. Con descuentos y Plan Auto+, el precio de acceso desciende a 26.215 €. Destaca su programa Geely care+, que brinda una garantía líder de 8 años o 200.000 km, además de 3 años de asistencia 24/7 y dos años de conectividad 4G con datos incluidos.