El nuevo modelo del astillero italiano tiene 24,47 metros de eslora, un flybridge de más de 40 m² y soluciones inéditas de separación de espacios, elevando la vida a bordo con un enfoque radical en privacidad, confort y conexión visual con el entorno marino.
Vivir a bordo como si se tratara de una residencia flotante ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una realidad tangible. El Ferretti Yachts 800 nace con esa ambición, redefiniendo el concepto de flybridge mediante una combinación precisa de diseño italiano, ingeniería avanzada y una cuidada gestión de los espacios privados y sociales.
Este modelo culmina el proceso de renovación de la gama iniciado en 2018 y es fruto del trabajo conjunto del Comité Estratégico de Producto de Ferretti Group, presidido por Piero Ferrari, y su departamento de ingeniería. Con 24,47 metros de eslora y 5,91 metros de manga, el 800 ofrece además una configuración opcional con plataforma de baño reducida para adaptarse a normativas de amarre en distintos mercados, manteniendo la eslora por debajo de los 24 metros.

El lenguaje exterior, firmado por Filippo Salvetti, proyecta una estética moderna y dinámica que rompe con convenciones clásicas. Destaca especialmente la caída progresiva de las líneas del flybridge hacia la popa, una solución poco habitual que aporta volumen, carácter deportivo y una elegancia atemporal. Las amplias superficies acristaladas refuerzan el diálogo constante entre interior y exterior, uno de los ejes del proyecto.

En el interior, desarrollado por IdeaeItalia, la prioridad ha sido maximizar la habitabilidad sin renunciar a la sofisticación. El resultado son espacios pensados para la convivencia relajada, con una atención especial al control de flujos entre invitados y tripulación, un elemento diferencial en esta categoría. En la cubierta principal, la cocina se abre tanto al pasillo central como a la zona de mando, introduciendo un nuevo concepto de funcionalidad discreta.

La zona de popa sorprende con una beach area de siete metros cuadrados, equipada con un sofá abatible que convierte el espejo de popa en una auténtica terraza sobre el mar. El cockpit, de 15 m², incorpora una elegante balaustrada de cristal que amplifica las vistas y refuerza la sensación de continuidad visual hacia el agua.

El salón principal se distingue por su altura libre de dos metros, el uso generoso del vidrio y una disposición del mobiliario diseñada para potenciar la amplitud. Los propietarios pueden elegir entre dos ambientes decorativos -Classic y Contemporary- y tres configuraciones distintas de la zona de estar, adaptando el espacio a distintos estilos de vida a bordo.

En la cubierta superior, el flybridge de más de 40 m² se consolida como uno de los mayores de su segmento. Incluye zona lounge con mobiliario independiente, comedor exterior, bar totalmente equipado y un puesto de mando que garantiza visibilidad y confort en navegación. Dos soluciones de sombreado, incluida una versión con lamas orientables, aseguran bienestar en cualquier condición climática.

La cubierta inferior alberga cuatro cabinas con baño en suite, incluida una master suite central de 18 m², además de una zona de tripulación completamente independiente con tres camarotes. Todo el conjunto está pensado para ofrecer privacidad, silencio y orden, incluso durante estancias prolongadas a bordo.