Después de casi diez meses cerrado por obras, este emblemático establecimiento extremeño reabre con una reforma integral que moderniza su eficiencia energética, accesibilidad y estética patrimonial, y añade una propuesta artística que conecta con la identidad extremeña del entorno.
El Parador de Jarandilla de la Vera ha vuelto a abrir sus puertas tras acometer unas importantes obras de renovación con una inversión total de 6 millones de euros —2 millones aportados por Paradores y 4 millones por Turespaña a través de fondos europeos Next Generation— que lo han mantenido cerrado durante casi diez meses.

“La espera ha merecido la pena. Hoy vemos el resultado de las actuaciones llevadas a cabo en el Parador de Jarandilla, unas obras que han permitido modernizar el edificio, hacerlo más sostenible y accesible, lo que mejorará la experiencia de nuestros clientes”, destacó Raquel Sánchez, presidenta de Paradores, durante la visita junto al delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, y el alcalde de la localidad, Fermín Encabo.

Entre las principales actuaciones, Paradores ha invertido más de 2 millones de euros en avanzar hacia un modelo de turismo responsable y sostenible. La reforma integral de la sala de calderas ha permitido eliminar el uso del gasóleo, reduciendo en un 49 % el consumo energético en climatización. Este cambio supondrá un ahorro anual superior a 30.000 euros y una reducción de la huella de carbono en 115 toneladas de CO₂, equivalente a la capacidad de absorción de más de 13.000 árboles adultos.

En la zona noble del Parador, se han creado 14 habitaciones más amplias, con baños accesibles en los que se sustituyen bañeras por platos de ducha. También se ha reformado la cocina y la lavandería, mejorando la climatización y el confort de los espacios de trabajo.

Asimismo, el Parador estrena una redecoración integral y un proyecto artístico contemporáneo que refuerzan el vínculo con la tierra extremeña. Tres obras destacan en su colección: Lin Calle, con una pieza inspirada en el paisaje del Valle del Jerte; Sonia Navarro, con Esparto, un homenaje al trabajo textil tradicional y al papel de la mujer; y Nacho Zubelzu, con una creación que visibiliza la trashumancia y el mundo rural.

Las actuaciones financiadas por Turespaña han permitido recuperar el esplendor patrimonial del edificio, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC). Se ha acometido la restauración del Patio de Armas, la rehabilitación de la torre noroeste, la limpieza de fachadas, la recuperación del foso histórico y la conservación de la muralla perimetral. Además, el Parador luce ahora una iluminación monumental y cuenta con certificación Starlight, que avala la calidad de su cielo nocturno.

Estas obras se enmarcan en el plan de transformación de Paradores para su centenario en 2028, que contempla la reforma de más del 50 % de la red gracias a una inversión histórica de más de 250 millones de euros, con el objetivo de ofrecer una red más moderna, accesible y sostenible, sin perder la historia y autenticidad de sus edificios.