Diseñado para combinar elegancia y deportividad, el cronógrafo suizo regresa con siete nuevas referencias, movimientos Co-Axial automáticos y una imagen más cercana al legendario Moonwatch, junto a cambios sutiles en la esfera y el bisel que refuerzan su personalidad contemporánea.
La herencia espacial y el diseño contemporáneo se dan la mano en el renovado OMEGA Speedmaster 38 mm, una colección que amplía su catálogo con siete nuevas referencias. La actualización introduce refinamientos estéticos que acercan este modelo a los códigos visuales del icónico Moonwatch, manteniendo intacta la personalidad sofisticada que ha convertido a esta versión en una de las más versátiles de la familia Speedmaster.

Entre las novedades más destacadas aparecen las nuevas subesferas redondeadas, que sustituyen a las anteriores de forma ovalada para reforzar el carácter deportivo del reloj. También se ha simplificado el diseño de la esfera mediante una reducción de las inscripciones visibles, mientras que los biseles recuperan una estética más robusta con el clásico Punto sobre el Noventa, uno de los rasgos más reconocibles de los Speedmaster históricos.

La colección incorpora además un brazalete inspirado en el Moonwatch, formado por cinco eslabones y disponible con diferentes acabados pulidos o cepillados según la referencia. En el interior trabajan dos movimientos automáticos Co-Axial: el calibre 3330, destinado a las versiones con fecha, y el exclusivo calibre 3332, reservado para la referencia de esfera negra sin calendario.

Las opciones en acero ofrecen personalidades muy diferenciadas. La versión de esfera negra mate es la más fiel al espíritu Moonwatch, mientras que la variante de esfera blanca lacada apuesta por contrastes en azul gracias a su bisel cerámico y sus detalles con revestimiento CVD. Completa la gama una elegante edición con esfera plateada opalina, bisel gris y detalles en oro Sedna.

Para quienes buscan una estética más exclusiva, los modelos bicolor en acero y oro Moonshine o Sedna de 18 quilates aportan un carácter más lujoso. Destacan especialmente la versión con bisel verde y detalles dorados, así como la interpretación ‘cappuccino’, una de las configuraciones más reconocibles de la colección.

La propuesta se completa con dos referencias de gran presencia visual, equipadas con 52 diamantes engastados en el bisel que suman 1,53 quilates. Disponibles con esfera azul hielo o nácar blanco, estas piezas aportan un brillo singular a una colección que continúa evolucionando sin perder de vista su legado cronográfico. Precio: desde 6.400 euros. Más información en www.omegawatches.com