Desde el pasado 18 de diciembre, la ciudad más cosmopolita de Marruecos suma a su oferta hotelera un cinco estrellas con 310 habitaciones, rooftop panorámico y hammam tradicional, diseñado para combinar viajes de negocios, escapadas urbanas y alta gastronomía en un mismo enclave.
Entre el pulso financiero de la ciudad y la brisa atlántica emerge un nuevo icono de hospitalidad. El recién inaugurado Royal Hideaway Casablanca marca la llegada de la marca Royal Hideaway Hotels & Resorts a Marruecos y al continente africano, consolidando la estrategia de expansión internacional de Barceló Hotel Group.
Ubicado a pocos minutos del centro, este hotel de cinco estrellas en Casablanca se integra en un entorno estratégico, próximo a enclaves como la Mezquita Hassan II, la playa de Ain Diab, el área de La Corniche y el distrito financiero Casa Finance City. Una localización que equilibra viajes de negocios y escapadas urbanas.

El proyecto arquitectónico y de interiorismo se inspira en la identidad cosmopolita de la ciudad. Artesanía marroquí, materiales nobles y líneas contemporáneas dialogan en espacios concebidos para potenciar la luz natural y la sensación de amplitud. Cada detalle responde a la filosofía de excelencia discreta de Royal Hideaway, donde el diseño no es solo estética, sino parte integral de la experiencia.

El hotel cuenta con 310 habitaciones y suites, desde categorías Deluxe hasta una Suite Presidencial pensada para estancias de alto nivel. Cada espacio combina confort urbano y sofisticación, integrando elementos de artesanía local en una atmósfera sobria y atemporal. La propuesta conecta con un viajero que busca exclusividad sin ostentación.

La gastronomía se posiciona como uno de los pilares diferenciales del establecimiento. Azurita rinde homenaje a la tradición culinaria marroquí y mediterránea con una interpretación contemporánea basada en producto y técnica. Luminà Restaurant amplía la propuesta con cocina internacional y estaciones de show cooking. El recorrido continúa en Club des Athlètes, con retransmisiones deportivas y coctelería, mientras Cocoa Café evoca el espíritu de los cafés parisinos. En lo más alto, Al-Manara Rooftop combina fusión, mixología de autor y música con vistas a la ciudad y el océano.

El bienestar ocupa también un lugar central. La zona Wellness incorpora hammam tradicional, cabinas de masaje, tratamientos de belleza y área fitness, configurando un refugio de desconexión en pleno entorno urbano. Esta dimensión holística complementa una infraestructura orientada al segmento MICE, con siete salas modulables y auditorio, posicionando al hotel como referencia para reuniones y eventos corporativos en Casablanca.

Las Royal Experiences amplían el concepto de estancia con propuestas que conectan al huésped con el destino: cenas privadas frente al Atlántico, masterclass gastronómicas y rutas culturales que exploran desde el legado Art Déco hasta la creación urbana contemporánea. La figura de un gestor cultural externo coordina colaboraciones con artistas y artesanos locales, reforzando el vínculo entre hotel y ciudad.

Con esta apertura, Barceló Hotel Group alcanza nueve establecimientos en seis ciudades marroquíes -Agadir, Casablanca, Fez, Marrakech, Rabat y Tánger-, consolidándose como la cadena hotelera española con mayor presencia en Marruecos y reforzando su apuesta por el segmento de lujo experiencial en el norte de África.