Nueve hoteles de toda España competían por un reconocimiento que valora producto, técnica y servicio. En su tercera edición, Madrid Fusión ha distinguido una propuesta donde el origen, la trazabilidad y la experiencia en sala definen la forma de empezar el día en este hotel de la Ribera del Duero.
Reconocer el desayuno como una experiencia gastronómica completa es el punto de partida del galardón al Mejor Desayuno de Hotel otorgado en la reciente edición de Madrid Fusión. Un premio que pone el foco en la calidad del producto, la ejecución culinaria y la experiencia global, y que en esta edición ha recaído en Castilla Termal Monasterio de Valbuena, dentro de la categoría Gran Hotel.

La distinción fue recogida por Diego Sanz, director del hotel, de manos de Ricardo Oteros, presidente ejecutivo de Supracafé. Más allá del reconocimiento, el premio subraya una forma de entender la hospitalidad donde el desayuno no es un trámite, sino una declaración de principios. Cada elemento de la mesa responde a una narrativa clara: empezar el día desde el territorio, desde lo cercano y lo auténtico.

La propuesta se construye a partir de una selección minuciosa de productos vinculados a la Ribera del Duero y a Castilla y León. El pan y la bollería artesanos, elaborados diariamente por la Panadería Tinn de Quintanilla de Onésimo, son la base de un desayuno que apuesta por fermentaciones naturales y procesos heredados. A su alrededor, sabores reconocibles como la mantequilla con sal en escamas o la cecina artesana refuerzan una identidad gastronómica sincera y sin artificios.

Entre los ingredientes más singulares del desayuno de Castilla Termal destaca la miel artesana de Fuentepalacios, elaborada con flores de primavera como romero, cantueso y acacia, de color casi transparente y aroma floral suave. La achicoria, planta silvestre de la zona, aporta un carácter vegetal y ligeramente amargo en diversas preparaciones, ofreciendo matices poco habituales. El café de finca, seleccionado en colaboración con Supracafé por su perfil organoléptico y trazabilidad, proviene de proyectos responsables con la biodiversidad y el desarrollo social en Colombia, combinando placer y conciencia. La propuesta se completa con los huevos de gallina castellana negra, raza autóctona recuperada por el hotel, que permiten elaboraciones al momento y reflejan una cocina sencilla, precisa y profundamente vinculada al entorno rural.

El reconocimiento de Madrid Fusión pone así en valor una experiencia cotidiana elevada a ritual, donde cada mañana se cuenta la historia de un lugar a través del sabor, el origen y el respeto por quienes lo hacen posible. Más información y reservas en www.castillatermal.com