La Travesía cumple una década uniendo mar y espiritualidad, con más de 150 peregrinos embarcados en una experiencia náutica que culminará a pie en Santiago y que simboliza la unión entre localidades, cultura y turismo sostenible.
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La Travesía cumple una década uniendo mar y espiritualidad, con más de 150 peregrinos embarcados en una experiencia náutica que culminará a pie en Santiago y que simboliza la unión entre localidades, cultura y turismo sostenible.
Diez años después de su primera edición, El Camino a Vela se ha convertido en una de las rutas más originales y emocionantes para llegar a Santiago. La edición de 2025, que arranca el próximo 5 de junio en La Rochelle, marcará un hito en la historia de esta travesía náutica que combina navegación, espiritualidad y cultura.

Este año, más de 25 veleros y unos 150 peregrinos del mar recorrerán 18 etapas por mar y una final a pie desde Padrón, hasta alcanzar la Plaza del Obradoiro el 1 de julio. En total, se visitarán 18 localidades costeras, como Getaria, Santander, Gijón, Ribadeo, A Coruña o Muxía, además de ocho etapas de descanso en puerto donde se celebrarán actividades culturales, gastronómicas y tradicionales que reflejan el alma de cada localidad.

Uno de los momentos más simbólicos de esta décima edición será el acto de Alianza entre localidades del Camino de Santiago por mar, que se celebrará el 16 de junio en Gijón. Esta ceremonia reafirma el compromiso conjunto entre comunidades costeras, que han tejido durante diez años una red de colaboración, promoción turística y respeto medioambiental a través del mar.

La Travesía, impulsada por su coordinadora Patricia Alcubilla, ha sido pionera en fomentar un modelo de turismo azul sostenible, donde el mar no es solo un medio de transporte, sino un camino de descubrimiento interior y conexión cultural. “Este décimo aniversario es una celebración de todo lo que hemos logrado juntos, con navegantes, localidades e instituciones”, afirma Alcubilla.

Desde su nacimiento en 2016, más de 2.000 peregrinos náuticos han formado parte de esta experiencia. Hombres y mujeres que no solo comparten una ruta, sino un espíritu de comunidad y respeto. Como Andoni, participante desde la primera edición, que recuerda con emoción: “Aquí encontré una segunda familia y una nueva forma de vivir el mar. Desde aquella aventura entre amigos, supe que esto iba a ser algo especial”.

A lo largo del recorrido, cada puerto recibirá a los navegantes con propuestas únicas: la Jornada Azul en Hondarribia, el concurso gastronómico de bonito en Getaria, o Las Hogueras de San Juan en Ferrol, serán solo algunas de las experiencias que permitirán a los participantes integrarse en las tradiciones locales.

El Camino a Vela no solo navega hacia Santiago: navega hacia la emoción compartida, la identidad común y un futuro más consciente. Y lo hace, como siempre, con el viento a favor. Más información en https://elcaminoavela.com/
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