La arquitectura híbrida enchufable que combina cuatro motores y gestión electrónica predictiva en el nuevo SUV de EBRO introduce por primera vez la tracción total en la marca, elevando los estándares de seguridad, eficiencia y polivalencia en el segmento.
Cuando la carretera se vuelve imprevisible y el terreno exige algo más que potencia, la tecnología marca la diferencia. En ese punto se sitúa el EBRO s900 PHEV 4×4, un modelo que inaugura una nueva etapa para la firma al integrar por primera vez un sistema de tracción total eléctrica, concebido no como un añadido mecánico clásico, sino como una evolución natural de la electrificación.

Este SUV híbrido enchufable se convierte en el nuevo buque insignia tecnológico de la marca gracias a una arquitectura avanzada que combina tres motores eléctricos y un motor térmico, pensada para maximizar el control y la eficiencia en cualquier escenario. Dos de esos motores eléctricos actúan sobre el eje delantero junto a la transmisión automática 3DHT de tres relaciones, mientras que un tercer motor independiente impulsa el eje trasero. El resultado es una tracción total sin árbol de transmisión, más ligera, rápida y precisa que los sistemas convencionales.

La clave del sistema 4×4 reside en su gestión inteligente y variable del par. En condiciones normales, el vehículo puede funcionar con tracción a un solo eje para optimizar el consumo energético. Sin embargo, cuando la situación lo requiere –en aceleraciones intensas, firmes deslizantes o pendientes pronunciadas- la tracción total se activa de forma instantánea y sin interrupciones perceptibles, distribuyendo la fuerza entre ambos ejes con absoluta suavidad.

Todo este funcionamiento se apoya en una electrónica de última generación integrada en la plataforma T2X multienergía, que coordina en tiempo real motores eléctricos, propulsor térmico y transmisión. Esta sinergia se traduce en una mayor estabilidad, una respuesta inmediata al acelerador y una notable mejora de la seguridad activa, especialmente en condiciones adversas como lluvia, nieve, barro o arena.

Más allá de la seguridad, la tracción total eléctrica también aporta ventajas claras en términos de prestaciones y control dinámico. La elevada potencia conjunta del sistema híbrido permite aceleraciones contundentes, mientras que el reparto preciso del par reduce pérdidas de adherencia y balanceos de la carrocería. La sensación al volante es la de un SUV sólido, refinado y perfectamente aplomado, alineado con un posicionamiento claramente premium.

Para adaptarse a un uso real y diverso, incorpora seis modos de conducción específicos, incluidos programas para nieve, arena y conducción off-road. En cada uno de ellos, el sistema ajusta automáticamente la respuesta del conjunto híbrido y el reparto de par para facilitar el avance en superficies complicadas, cruces de ejes o caminos irregulares, sin comprometer el confort diario.

La integración de esta tracción total con una suspensión trasera multibrazo en H fabricada en aluminio refuerza aún más el comportamiento dinámico. Esta solución mejora el control del eje trasero y permite alojar la batería de gran capacidad sin penalizar el espacio interior, manteniendo intactas las siete plazas y el alto nivel de confort característico del s900.