Club Metrópolis Madrid: el templo del buen vivir

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Más de 6.000 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas dan forma a un complejo que integra alta gastronomía, club privado, hotel boutique y rooftop, tras una rehabilitación de cinco años en uno de los edificios más emblemáticos de la Gran Vía madrileña.

Convertido en un auténtico ecosistema de experiencias, el histórico edificio Metrópolis de Gran Vía con Alcalá inicia una nueva etapa como epicentro del lifestyle más sofisticado de Madrid. El proyecto ha sido concebido para cultivar el refinamiento sin ostentación, apostando por una idea de lujo sereno donde el tiempo, el espacio y la experiencia sensorial cobran protagonismo.

Los arquitectos franceses Jules y Raymond Février proyectaron este edificio que se inauguró en 1911, convirtiéndose en uno de los símbolos de la modernidad arquitectónica madrileña a comienzos del siglo XX.

El conjunto alberga siete conceptos gastronómicos diferenciados, un club privado internacional, un hotel boutique de 19 suites y una terraza panorámica junto a la Victoria Alada, integrando ocio, cultura y hospitalidad en un mismo relato. Cuatro de sus plantas están abiertas al público, mientras que las restantes funcionan como refugio exclusivo para una comunidad cosmopolita de socios procedentes de todo el mundo.

La propuesta culinaria es el eje vertebrador del edificio. Cada espacio gastronómico responde a una identidad propia, con una visión común: respeto absoluto al producto, técnica depurada y una vocación clara por compartir. Desde el universo nocturno de Spa de Langostas, donde la langosta se convierte en símbolo de celebración y experiencia multisensorial, hasta la reinterpretación contemporánea de la taberna española en Tasca Fina, el recorrido invita a disfrutar sin prisa.

En la planta baja, la Barra de Oricios actúa como escaparate del mejor marisco nacional, mientras que en las áreas reservadas a socios destaca Restaurante Victoria, una oda a la pureza del producto con elaboraciones mínimas y sofisticadas. Platos como la ventresca de atún en formato nigiri o el carpaccio de gamba roja con caviar de oricio definen una cocina donde la excelencia se expresa con sutileza.

El club privado se concibe como una plataforma cultural y social, con más de 200 experiencias anuales que abarcan viajes, eventos musicales, arte, bienestar y gastronomía. Todo ello bajo normas claras que priorizan la calma, la conversación y el disfrute consciente: aquí no se acelera el tiempo ni se impone el ruido.

El interiorismo, firmado por Lázaro Rosa-Violán, dialoga con la historia del edificio respetando sus capas patrimoniales y dotándolo de una atmósfera contemporánea, elegante y atemporal. La rehabilitación pone en valor elementos arquitectónicos originales y los combina con materiales, luz y volúmenes pensados para generar bienestar.

El hotel boutique refuerza esta filosofía de lujo silencioso, con suites concebidas como una casa palacio urbana, vistas privilegiadas y una cuidada experiencia de descanso personalizada. Alojarse aquí implica, además, integrarse en la vida del club y acceder a sus espacios y programación.

La futura apertura del rooftop, con El Jardín y La Cúpula, promete convertirse en uno de los miradores más exclusivos de la ciudad, combinando brasas, coctelería de autor y una visión pausada del skyline madrileño. Más información en https://metropolismadrid.es/

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