Con una eslora de 35 metros y casco de composite ligero certificado por RINA, esta embarcación marca un hito al integrar propulsión híbrida y capacidad para 12 huéspedes en un diseño flexible que fusiona ingeniería naval de vanguardia con estética resort.
El horizonte de la navegación de recreo está a punto de cambiar antes del Salón Náutico Internacional de Fort Lauderdale 2025. Lejos de las convenciones tradicionales, el nuevo integrante de la recién estrenada Serie C emerge como una respuesta contundente a la demanda de espacios inmersivos y eficiencia energética. Se trata del CLC115, una obra maestra del astillero CL Yachts –la división de lujo de Cheoy Lee- con sede en Hong Kong que representa un salto evolutivo en la construcción naval y que promete transformar la experiencia en alta mar.

Este coloso destaca por su impresionante estructura tri-deck (tres cubiertas), una configuración poco común que maximiza el volumen habitable. Su casco de 35 metros de eslora ha sido fabricado mediante una precisa técnica de infusión de resina en un solo intento, aprovechando la vasta experiencia del astillero en la construcción con PRFV (Poliéster Reforzado con Fibra de Vidrio). Esta metodología no solo garantiza una integridad estructural superior, certificada bajo los estrictos estándares RINA Yacht Class, sino que logra un casco de composite ligero diseñado meticulosamente para equilibrar la robustez con el consumo eficiente de combustible.

Bajo la superficie, la potencia se encuentra con la conciencia ecológica. Equipado de serie con dos motores diesel MAN V8-1300, el catamarán alcanza velocidades máximas de 18 nudos y un crucero confortable de 10 nudos. Sin embargo, lo verdaderamente revolucionario es su opción de sistema de propulsión híbrida, que permite una navegación silenciosa y respetuosa con el medio ambiente. Sumado a la posibilidad de instalar paneles solares, este modelo establece un nuevo estándar de lujo responsable, gestionado inteligentemente por un módulo Smart Home que optimiza la iluminación, la climatización y el consumo energético a bordo.

La vida interior ha sido concebida por el estudio Supertomato como una experiencia de atmósfera estilo resort. Con capacidad para alojar hasta 12 personas con total comodidad, la distribución destaca por su sorprendente flexibilidad. La joya de la corona es la suite del propietario en la cubierta principal, que abarca toda la manga e incluye un amplio vestidor, zona de tocador y escritorio. La versatilidad es clave en este diseño: un camarote adicional en esta misma cubierta puede transformarse según los deseos del armador en un gimnasio privado, sala de masajes o guardería, adaptándose tanto a estilos de vida familiares como a requisitos de chárter exigentes.

El diseño interior apuesta por curvas fluidas y formas orgánicas en una paleta de tonos neutros, creando un santuario de tranquilidad que conecta el interior con el exterior mediante vistas panorámicas en cada giro. La conexión con el océano es absoluta gracias a una plataforma de playa elevable con baluartes abatibles, ideal para el acceso a los juguetes acuáticos, y una cubierta de proa que alberga su propia piscina de hidromasaje. Ya sea disfrutando de los salones de planta abierta o descansando en los cuatro camarotes de invitados de la cubierta intermedia, el CLC115 invita a la convivencia. Como señala Martin Lo, director de la firma, esta embarcación es el punto donde «la artesanía se encuentra con la conciencia», integrando tecnología ecológica para ofrecer un yachting responsable y sofisticado.