Equipado con un motor híbrido paralelo y estructura de aluminio y composite, este explorador de cincuenta metros de eslora puede recorrer más de cinco mil millas náuticas mientras protege los fondos marinos gracias a su posicionamiento dinámico sin ancla.
Surcar los océanos más remotos del planeta combinando el máximo refinamiento con una vocación aventurera es hoy una realidad deslumbrante. La reciente entrega del CANOA, un espectacular megayate explorador de cincuenta metros de eslora desarrollado junto al estudio Humphreys Yacht Design, redefine por completo los estándares de la navegación transoceánica de gran autonomía y la alta náutica.
Convertido en la embarcación más grande construida por la firma naval, el proyecto sorprende por su construcción híbrida de casco de aluminio y superestructura de composite. Esta combinación de materiales reduce sensiblemente el peso superior, disminuye el centro de gravedad y ofrece una estabilidad superior con un consumo de combustible minimizado tanto durante la navegación como en el fondeo.
Su excelente rendimiento hidrodinámico se apoya en un complejo sistema de propulsión híbrida paralela que integra dos motores diesel MTU con potentes motores eléctricos. Este esquema permite realizar maniobras portuarias en modo eléctrico ultrasilencioso y libre de emisiones locales, garantizando al mismo tiempo una impresionante travesía de más de 5.000 millas náuticas a 12 nudos.
La conciencia ecológica del barco se potencia gracias a un banco de baterías alimentado por paneles solares y un sistema de posicionamiento dinámico. Esta solución técnica permite mantener la posición de la nave automáticamente sin necesidad de fondear, garantizando la protección de los ecosistemas marinos y lechos coralinos más vulnerables durante las escalas en alta mar.
Concebido para largas estancias en destinos remotos, el diseño interior desarrollado por el célebre estudio milanés m2atelier se despliega en cuatro cubiertas repletas de luz natural y elegantes acabados. Asimismo, su generosa cubierta de popa ha sido configurada para transportar dos embarcaciones auxiliares de gran tamaño, facilitando la logística y la exploración en cualquier litoral.
El bienestar a bordo queda garantizado mediante sistemas de estabilización giroscópica y aletas que reducen los movimientos del barco en cualquier condición de mar. Tras ratificar su comportamiento excelente en exigentes pruebas oceánicas, esta joya de ingeniería demuestra que la artesanía naval a medida y la exploración sostenible pueden navegar juntas hacia el futuro. Más información en https://www.jfa-yachts.com/en/