Bugatti Tourbillon: el V16 híbrido que cambia las reglas

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Este hiperdeportivo combina un motor V16 de 8,3 litros, tres motores eléctricos y una potencia conjunta de 1.800 CV, todo ello integrado en un diseño escultural que marca un nuevo capítulo en la historia de la marca de Molsheim, en edición limitada de 250 unidades.

La firma francesa Bugatti presenta su más reciente revolución automovilística con el Tourbillon, un híbrido de lujo que fusiona tradición, diseño y tecnología puntera para redefinir lo que significa poseer un hiperdeportivo en el siglo XXI. En palabras del director de diseño, la clave fue encontrar “esa zona dulce entre lo que un Bugatti es y lo que puede llegar a ser”.

Este nuevo modelo se ha construido partiendo de cero, no comparte piezas con su antecesor (Bugatti Chiron) y encapsula la filosofía de la marca: el arte de la automoción elevado a la perfección. Incorpora un motor V16 de 8,3 litros de aspiración natural, que genera alrededor de 1.000 CV, combinado con tres motores eléctricos (dos en el eje delantero, uno en el trasero) que aportan aproximadamente otros 800 CV, para alcanzar los 1.800 CV de potencia total.

El diseño exterior, liderado por el equipo de diseño bajo la dirección de Jan Schmid, vicedirector de diseño exterior de Bugatti, conserva elementos clásicos de la marca como la icónica parrilla de herradura, ahora más ancha y baja que nunca, y la ‘Bugatti Line’, la curva que recorre el lateral del coche y que culmina el diseño duotono tradicional. Cada detalle está concebido con intención: ventilaciones, redistribución de módulos, integración de la matrícula europea, aerodinámica activa… Todo pensado para unir forma y función.

En el perfil lateral, la silueta tipo ‘Coke-bottle’ ofrece musculatura y dinamismo, mientras que en la zaga destaca una luz trasera monobloque formada por más de 124 LED, y un difusor de altas prestaciones junto a ruedas traseras expuestas que refuerzan su presencia monumental.

Aunque las cifras definitivas oficiales pueden variar al estar en fase de homologación, se estima que el Tourbillon ofrece una aceleración de 0–100 km/h en unos 2 segundos, 0–200 km/h en menos de 5 segundos, y una velocidad máxima de aproximadamente 445 km/h con la llave Speed Key activada.

En su interior, Bugatti ha querido combinar lo artesanal con lo tecnológico: materiales como el aluminio mecanizado, cristal, titanio y cuero de alta gama dialogan con un panel de instrumentos inspirado en la relojería suiza. El volante fijo con aro giratorio, los diales mecánicos esqueletados y la consola central de cristal evocan las conexiones entre alta relojería y automovilismo extremo.

Desde el chasis de fibra de carbono hasta las suspensiones impresas en 3D y diseñadas con ayuda de IA, todo en el Tourbillon se ha replanteado para lograr un equilibrio entre ligereza, rigidez y rendimiento.

Limitado a 250 unidades, ya se considera una obra de coleccionista y un icono en potencia. Con un precio que arranca en torno a los 3,8 millones de euros, es la culminación de una marca que ha sabido mezclar herencia de más de 115 años con visión de futuro.

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