En su quinta generación ofrecerá hasta 845 kilómetros de autonomía eléctrica y una futura versión de hidrógeno con 750 kilómetros de alcance para situar a este modelo entre las propuestas tecnológicas más ambiciosas jamás desarrolladas dentro del segmento SUV premium.
Pocas veces un lanzamiento consigue redefinir tantas áreas a la vez. El nuevo BMW X5 llega a su quinta generación convertido en el modelo más versátil y tecnológico de la historia de la marca, combinando diseño inspirado en la Neue Klasse, digitalización avanzada y, por primera vez, una gama formada por cinco tecnologías de propulsión diferentes.

Desde su debut en 1999, este Sports Activity Vehicle ha sido uno de los pilares del fabricante alemán y uno de los modelos responsables del éxito global de la familia BMW X. Ahora da un nuevo paso adelante al convertirse en el primer vehículo de la marca disponible con motores gasolina, diésel, híbridos enchufables, eléctricos e incluso una futura variante impulsada por hidrógeno.

La electrificación ocupa un papel protagonista en esta evolución. El nuevo BMW iX5, la primera versión completamente eléctrica del modelo, incorpora la sexta generación de la tecnología BMW eDrive. Gracias a una arquitectura de 800 voltios y a nuevas baterías con celdas cilíndricas de última generación, alcanza una autonomía de hasta 845 kilómetros, además de ofrecer carga rápida y función de carga bidireccional.

A esta ofensiva tecnológica se sumará más adelante el BMW iX5 Hydrogen, el primer automóvil de producción en serie de la marca impulsado por hidrógeno. Su innovador sistema integra una pila de combustible de tercera generación, almacenamiento mediante tecnología BMW Hydrogen Flat Storage y una batería de alto voltaje que permite alcanzar hasta 750 kilómetros de autonomía, ampliando las alternativas de movilidad sin emisiones.

El diseño también evoluciona profundamente. La silueta mantiene las proporciones características de un SUV premium, pero adopta un lenguaje visual más limpio, robusto y moderno. La nueva parrilla BMW Iconic Glow, los inéditos elementos luminosos ‘doble X’ y una estética más monolítica refuerzan una presencia que busca convertirse en una de las nuevas referencias visuales de la marca.

La vista lateral destaca por la incorporación de las innovadoras BMW Winglets, unas manillas integradas que combinan aerodinámica, tecnología y funcionalidad. Los clientes podrán personalizar el vehículo mediante once colores exteriores y una oferta de llantas que alcanza las 23 pulgadas, mientras que las versiones M aportan una imagen aún más deportiva.

En el habitáculo, la transformación es igualmente notable. El interior apuesta por superficies limpias, materiales sofisticados y una atmósfera más relajada. Elementos como la pizarra natural, disponible por primera vez en un automóvil, o los acabados en cristal elevan la percepción de calidad y exclusividad.

La experiencia digital gira alrededor del nuevo BMW Panoramic iDrive y del BMW Operating System X. El sistema integra una pantalla central de diseño flotante, un avanzado Head-Up Display tridimensional, una pantalla específica para el acompañante y una superficie de proyección que recorre todo el ancho del parabrisas, creando una interacción más intuitiva para conductor y pasajeros.

Sobre la carretera, el nuevo X5 mantiene intacta su vocación dinámica. La suspensión adaptativa de serie, la distribución de pesos cercana al 50:50 y las avanzadas tecnologías de asistencia permiten combinar confort y precisión. Destaca especialmente el sistema BMW Symbiotic Drive, capaz de adaptar la asistencia a los hábitos de conducción de cada usuario, así como el innovador BMW Soft-Stop de las versiones electrificadas, diseñado para ofrecer la frenada más suave desarrollada hasta la fecha por la compañía.

La producción arrancará en agosto de 2026 en la planta estadounidense de Spartanburg, donde también se fabricará el nuevo BMW iX5. Las instalaciones contarán además con una factoría específica para baterías de sexta generación, desarrollada para reducir el impacto ambiental del proceso productivo y reforzar la estrategia de electrificación global de la marca.