Sus 175 kilos en orden de marcha, el motor bicilíndrico de 420 cc y una autonomía superior a 350 kilómetros sitúan a esta nueva naked entre las propuestas más equilibradas para quienes buscan prestaciones deportivas compatibles con el carnet A2.
Por

Por
–
Sus 175 kilos en orden de marcha, el motor bicilíndrico de 420 cc y una autonomía superior a 350 kilómetros sitúan a esta nueva naked entre las propuestas más equilibradas para quienes buscan prestaciones deportivas compatibles con el carnet A2.
La búsqueda de motos cada vez más ligeras, intuitivas y divertidas está redefiniendo el segmento A2. En ese escenario aparece la BMW F 450 R, una naked de nueva generación que traslada buena parte del ADN deportivo de las motos más prestacionales de la firma alemana a un formato compacto y especialmente accesible.

Más allá de su diseño afilado, claramente inspirado en la S 1000 R, la gran novedad está en el conjunto mecánico. Su motor bicilíndrico en paralelo de 420 cc desarrolla 48 CV y 43 Nm de par, cifras que la sitúan en el límite permitido para el carnet A2. Lo interesante es cómo entrega esa potencia: hasta el 80 % del par está disponible desde apenas 3.000 rpm.

El resultado es una respuesta inmediata y una sensación de empuje muy aprovechable en cualquier situación. A ello contribuye un singular calado del cigüeñal a 135 grados, una solución técnica que mejora el carácter del motor y aporta una personalidad sonora propia dentro de la categoría.

Otro de los aspectos más destacados es la relación entre potencia y peso. Con 175 kg en orden de marcha, la F 450 R presume de una excelente relación peso-potencia, algo que se traduce en cambios de dirección rápidos y una conducción especialmente ágil en carreteras de curvas.

El bastidor tubular de acero utiliza el propio motor como elemento estructural, mientras que la suspensión confía en componentes KYB. Delante monta una horquilla invertida de 43 mm y detrás un basculante de aluminio con amortiguador central ajustable. Todo ha sido configurado para ofrecer precisión sin sacrificar comodidad.

La electrónica juega un papel protagonista. De serie incorpora ABS Pro con asistencia en curva, control dinámico de tracción, control de par de arrastre del motor y tres modos de conducción: Rain, Road y Dynamic. Las versiones superiores añaden configuraciones más deportivas y personalizables.

La conectividad tampoco se queda atrás. La pantalla TFT de 6,5 pulgadas permite gestionar navegación, llamadas y música, mientras que el puerto USB-C facilita la carga de dispositivos durante los desplazamientos. Más información en www.bmw-motorrad.es
Artículos relacionados