Blancpain Ladybird revive un icono femenino de 1956

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Setenta años después del nacimiento de la colección Ladybird, una nueva creación recupera el espíritu pionero mediante una caja esférica de 19 milímetros y un movimiento automático de solo 15,7 milímetros de diámetro, entre los más pequeños actuales.

En ocasiones, la verdadera innovación no consiste en añadir funciones, sino en reducirlo todo a su mínima expresión. Esa es precisamente la filosofía que inspira al Blancpain Lady B, una pieza que celebra el 70º aniversario de la colección Ladybird reinterpretando uno de los relojes femeninos más importantes de la historia de la manufactura suiza.

Lejos de ser una simple reedición vintage, este modelo recupera el espíritu del histórico Ladybird Bullet de 1956, el reloj que albergó el movimiento redondo más pequeño producido en serie en su época. La nueva propuesta mantiene intacta esa obsesión por la miniaturización mecánica, uno de los rasgos que han definido a Blancpain durante décadas.

La primera impresión la provoca su singular presencia. La caja esférica de apenas 19 milímetros de diámetro y 2,9 cm³ de volumen rompe con los códigos tradicionales de la relojería y se acerca más al universo de la joyería contemporánea. Su diseño elimina las asas convencionales y permite que la correa atraviese directamente la caja, creando una silueta limpia y escultórica.

Bajo esa apariencia minimalista se esconde una complejidad técnica notable. El reloj incorpora el calibre manufactura 615, un movimiento automático formado por 180 componentes y 29 rubíes. Con un diámetro de 15,7 milímetros, ofrece una reserva de marcha de 38 horas y mantiene la tradición de la firma de apostar exclusivamente por la relojería mecánica.

La estética también juega un papel fundamental. La esfera opalina apuesta por la sobriedad, sin diamantes ni elementos decorativos superfluos. Los índices aplicados en oro y las agujas minimalistas refuerzan una imagen elegante donde la luz y las proporciones son las auténticas protagonistas.

Otro de sus rasgos distintivos es la correa de piel de becerro de doble vuelta, disponible en siete colores diferentes. Este detalle transforma el reloj en una pieza híbrida entre accesorio de moda y objeto de alta relojería, capaz de convivir con otras joyas o destacar por sí sola.

Lady B también rinde homenaje a Betty Fiechter, la primera mujer que dirigió una manufactura relojera suiza y una figura decisiva para el desarrollo de la relojería femenina mecánica. Su legado sigue presente en una creación que demuestra que la sofisticación puede expresarse en el tamaño de una pequeña esfera perfectamente pulida.Precio: 11.310 euros (acero) y 17.240 euros (oro rojo). Más información en www.blancpain.com

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