Un Gran Turismo de cuatro plazas, con cuatro motores eléctricos, tracción total direccional y más de 1.000 CV anticipa una nueva era para Maranello: un deportivo capaz de recorrer más de 530 kilómetros con una sola carga sin renunciar al carácter Ferrari.
El primer Ferrari 100% eléctrico de la historia ya tiene nombre y concepto definitivo. Ferrari Luce es un turismo deportivo de cuatro plazas concebido como Gran Turismo, es decir, un coche de altísimas prestaciones pensado también para viajar con comodidad, amplitud interior y un maletero capaz de asumir trayectos largos. Llegará al mercado en primavera de 2026 y se sitúa como sucesor indirecto del FF y del GTC4Lusso, los últimos grandes GT de Maranello con motor V12 de gasolina.

Desde el punto de vista técnico, lo que se conoce hasta ahora dibuja un superdeportivo eléctrico sin precedentes para la marca: cuatro motores eléctricos, tracción y dirección a las cuatro ruedas, más de 1.000 CV, una batería de 122 kWh, más de 530 km de autonomía, 2.300 kg de masa, un 0-100 km/h en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 310 km/h. En octubre de 2025 Ferrari presentó esta base mecánica en su e-building de Maranello; en febrero de 2026 desveló el interior y la interfaz; y en mayo de 2026 mostrará el exterior definitivo.

El nombre Luce, que significa ‘luz’ en italiano, no alude a una tecnología concreta, sino a una filosofía: la electrificación como medio y no como fin. Con él, Ferrari inaugura una nueva estrategia de nomenclatura y un segmento inédito dentro de su gama, integrando tradición deportiva, innovación y los estilos de vida contemporáneos en un mismo objeto.

La revelación del interior tuvo lugar en San Francisco junto a LoveFrom, el colectivo creativo de Sir Jony Ive y Marc Newson, colaboradores de Ferrari desde hace cinco años. La elección de la ciudad refuerza el enfoque en diseño de experiencia e interfaces de usuario, un terreno donde la claridad, la intuición y la precisión son tan importantes como la potencia.

El habitáculo del Luce se presenta como un volumen único, limpio y racional, concebido para transmitir calma y concentración. Hardware y software se desarrollaron conjuntamente, de modo que la arquitectura física y el comportamiento de la interfaz resulten perfectamente coherentes. El cuadro de instrumentos, el panel de control y la consola central se organizan con lógica alrededor de las entradas (botones mecánicos, palancas e interruptores de alta precisión) y las salidas (pantallas digitales multifuncionales).

Lejos de buscar la espectacularidad gratuita, el equipo -con el Ferrari Styling Centre de Flavio Manzoni y LoveFrom trabajando en tándem- depuró cada solución hasta su esencia, respetando los estrictos requisitos de producción y homologación de un deportivo de altas prestaciones.

Los materiales refuerzan esta visión. El aluminio utilizado es 100 % reciclado, mecanizado por CNC de 3 o 5 ejes y anodizado mediante un proceso avanzado que genera una microestructura hexagonal ultrafina. El resultado es un acabado duradero, resistente y con una profundidad cromática estable en el tiempo. Las superficies de visualización emplean Corning Fusion5 Glass, fresado con precisión, altamente resistente a arañazos y con excelente legibilidad.

Cada componente ha sido diseñado y fabricado con la misma atención que un superdeportivo de edición limitada, integrándose en un conjunto estético y funcional unificado que preserva e intensifica la emoción de conducir un Ferrari, ahora en clave eléctrica.
