Durante diez días, 29 establecimientos reinterpretan hasta 10 variedades con Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP), integrándolas en menús que combinan tradición y vanguardia para impulsar su consumo y visibilizar su valor nutricional y agrícola.
Entre el 27 de febrero y el 8 de marzo, la red pública Paradores de Turismo de España despliega una acción gastronómica que mira al origen para proyectar futuro. “La semana de las legumbres con calidad diferenciada en Paradores” se celebra en 29 establecimientos situados en zonas productoras o áreas de influencia de diez figuras amparadas por sellos DOP e IGP, un distintivo que garantiza trazabilidad, calidad superior y arraigo territorial.

España presume de una despensa histórica vinculada a la Dieta Mediterránea, donde lentejas, garbanzos y alubias han sido durante siglos pilar nutricional. Sin embargo, su consumo ha descendido en los últimos años, pese a tratarse de un alimento rico en proteína vegetal, fibra y minerales, además de aliado de la agricultura sostenible por su capacidad de fijar nitrógeno en el suelo.
El mapa de esta ruta incluye referencias como la DOP Alubia de Anguiano, la DOP Fesols de Santa Pau o la IGP Lenteja de la Armuña, junto a otras variedades emblemáticas como la IGP Faba de Asturias, la IGP Judías del Barco de Ávila y la IGP Garbanzo de Escacena. Cada Parador incorpora durante diez días una receta sugerida en carta que pone el foco en la identidad local: alubias de Anguiano con berberechos y borraja, lentejas de La Armuña con perdiz, garbanzos de Escacena con langostinos y espinacas o fabas de Lourenzá con pulpo y grelos.

Más allá del recetario de cuchara, la iniciativa subraya la versatilidad culinaria de las legumbres con propuestas contemporáneas: hummus regionales con pimientos asados, queso Cabrales o chorizo de Zamora; e incluso postres vegetales como brownie de alubias, bizcocho de lentejas con mousse de chocolate o tarta de garbanzos y castañas.
La histórica Hostería del Estudiante, en Alcalá de Henares, se suma como escaparate estratégico para acercar productos menos habituales en la zona centro, evidenciando que la calidad diferenciada no solo protege el origen, sino que abre nuevas oportunidades de mercado.