Una caja de 41,5 mm con bisel y asas martillados, una esfera de grano irregular y el regreso de un calibre de manufactura componen una edición limitada de 130 piezas que traduce la sensación de la nieve recién caída en lenguaje relojero contemporáneo.
La sensación de caminar sobre un manto de nieve virgen se ha convertido en objeto de alta relojería. El reloj Alpina x Label Noir no busca brillar; busca reproducir la textura de lo invernal, la irregularidad natural de lo helado y la quietud luminosa de un paisaje alpino al amanecer.
Con 41,5 mm de diámetro, la caja se aleja deliberadamente de los acabados pulidos tradicionales. Por primera vez en la historia de la marca, el bisel y las asas presentan un tratamiento martillado que rompe la superficie metálica en microplanos irregulares, evocando cristales de hielo o nieve comprimida. El resultado es un gris mineral vivo, táctil y cambiante según la luz, más cercano a la geología que al brillo clásico.

La esfera lleva esta idea un paso más allá. Su blanco inmaculado no es liso ni esmaltado: está finamente granulada con un patrón suave e impredecible que impide cualquier repetición visible, como ocurre en un manto de nieve real. Esta textura absorbe y difracta la luz de manera sutil, aportando profundidad sin necesidad de ornamentación excesiva. Las agujas y los índices han sido rediseñados para dialogar con este paisaje helado, manteniendo legibilidad y pureza formal.

La correa, fabricada en nailon técnico, ligera y resistente, presenta un acabado casi satinado que recuerda el reflejo rasante del sol de invierno sobre una superficie nevada. No es un simple accesorio funcional: es una extensión estética del concepto alpino que equilibra confort y carácter.

Esta edición limitada de solo 130 ejemplares supone el regreso a la colección de un movimiento de manufactura, el calibre AL-706, desarrollado en la manufactura Plan-les-Ouates. Tras tres años de ausencia, este retorno refuerza la apuesta por la independencia técnica y el control sobre la cadena de valor relojera, un elemento clave para coleccionistas y conocedores.

El proyecto nace de una colaboración con LabelNoir, estudio creativo ginebrino reconocido por su lenguaje radicalmente monocromático. En esta ocasión, paradójicamente, el negro ha cedido el protagonismo a un blanco absoluto, demostrando que la identidad también puede expresarse a través del contraste extremo. La casa de diseño tuvo carta blanca para replantear acabados, volúmenes y detalles, dando lugar a una interpretación inédita del modelo Alpiner. Precio: 3.650 euros. Más información en www.alpinawatches.com